Por primera vez un estudio relaciona el acoso laboral con la maternidad, y los datos no son tranquilizadores. Nada menos que el 27% de las trabajadoras que dio a luz el año pasado afirma que ha sufrido «mobbing» como consecuencia de su maternidad. “De todos los que recoge el estudio, éste es el dato que me parece más relevante. Lo de compaginar la maternidad con el trabajo es todavía una asignatura pendiente”, reflexiona Iñaki Piñuel, director del último Barómetro Cisneros, que en su undécima edición dedica un capítulo al llamado «mobbing maternal», “un nombre poco afortunado”, matiza el psicólogo.

En el barómetro abundan los porcentajes preocupantes. Por ejemplo, el 18% de las trabajadoras denuncia que en su empresa se producen presiones contra las mujeres como consecuencia de la maternidad, motivo principal de «mobbing» para el 8% de las trabajadoras que son acosadas. Un 16% de ellas, sin embargo, aduce como causa la reivindicación de derechos laborales y otro 16%, su propio género.

El barómetro también muestra la correlación entre hijos y renuncia al empleo. Si tras el nacimiento del primero el 10% de las mujeres abandona su puesto de trabajo, este porcentaje se dobla a medida que un nuevo retoño se suma al hogar. Así las cosas, alcanzan el 20% las mujeres que dejan de trabajar con motivo de su segundo parto y el 40% las que aparcan su vida laboral después de la llegada del tercer hijo.