Más de la mitad de las personas desempleadas opinan que el principal motivo por el que no consiguen un puesto de trabajo es por su edad. El Informe Infoempleo Adecco recoge el parecer de 4.728 desempleados sobre los motivos por los que se encuentran en esta situación. En segundo lugar, las personas sin empleo creen que la razón puede deberse a la gran competencia en el número de CV que se registran para algunas posiciones. (32,2%). Otros piensan que es la falta de experiencia lo que les dificulta el acceso al mercado laboral (26,7%) y un 19,9%, cree que el motivo está en que carece de una red adecuada de contactos para echar mano de ellos a la hora de encontrar un empleo.

¿Qué es el edadismo?

El edadismo es una creencia, ampliamente aceptada, que evalúa a las personas teniendo en cuenta únicamente su edad. Se trata de un prejuicio que reduce la valía de las personas a un criterio tan poco significativo sobre las habilidades y las competencias de una persona como son los años que tiene.

Dependiendo del contexto en el que nos encontremos la edad juega en desventaja para los más mayores, lo que suele ser más habitual, pero es algo que también afecta a los más jóvenes.

Para gran parte de las sociedades contemporáneas las personas reducen su capacidad de hacer aportaciones a sus comunidades conforme cumplen años. Además, existe el consenso en que esta devaluación se produce muy rápidamente, mucho antes de que el deterioro cognitivo que puede venir asociado a la edad tenga un impacto considerable en las competencias.  El mejor ejemplo lo encontramos en los pocos referentes positivos y valiosos sobre personas de más edad que se ven en los medios de comunicación y la cultura. Se reduce paulatinamente la visibilidad de modelos de edades avanzadas formando parte activa de la sociedad.

Y esto es algo que, lógicamente, también ocurre en el mundo laboral. Se considera de forma generalizada que es, en gran medida,  la juventud la única que se ajusta a las exigencias de creatividad, ductilidad, compromiso, implicación, etc. que requiere el mundo profesional.

Ejemplos de edadismo

Las creencias más arraigadas entre los responsables de selección en las empresas y que conforman las barreras a la contratación de personas a partir de los 45 años son los siguientes.

Se supone que las personas de mayor edad tienen una sobrecualificación para el puesto. Las empresas temen que exijan una remuneración acorde con la experiencia que no pueden pagar.

En otros caso, se pone en cuestión la capacidad para adaptarse al puesto. Muchas veces se les supone una formación poco actualizada con las novedades del sector, especialmente en todo lo que tiene que ver con la digitalización de procesos, además de una escasa formación en habilidades tecnológicas.

Otro de los prejuicios es la menor disponibilidad de horarios y la resistencia a viajar porque la mayoría han adquirido responsabilidades familiares.

Por su parte, las personas más jóvenes, normalmente los menores de 26 años, también sufren las discriminación por edadismo. Se considera que no tienen la maduración suficiente para manejar puestos de mayor responsabilidad, sin entrar en más consideraciones.

Edadismo: encontrar empleo y tener ya una edad

Combatiendo el edadismo

La cuestión es que en los procesos de selección se reciben una cantidad ingente de candidaturas. Por este motivo, es habitual que se apliquen cribas que tratan optimizar este primer momento descartando automáticamente a las personas por la edad. Aunque pedir la edad en las ofertas de empleo es discriminatorio se producen otras formas más sutiles de intuir la edad que tiene una persona. Como por ejemplo el año en el que realizó su formación básica.

Valorar las capacidades de una persona en función de su edad es una forma de desperdiciar talento. La experiencia es un requisito muy valorado y quienes más años tienen se han enfrentado a un abanico de experiencias heterogéneas que pueden aportan un enorme valor al puesto.

Por su parte y para eliminar al máximo este prejuicio es aconsejable mantenerse al día con las novedades que se plantean en la profesión.