Lo de espiar es un decir, no es necesario calarse la gorra de detective para obtener información de la empresa que te va ha entrevistar. Pero investigar un poco sí te resultará muy útil para conocer ciertos aspectos y poder orientar mejor el proceso de selección. Ya solo mostrar ese interés por la compañía es un punto a tu favor a ojos de los reclutadores en la entrevista.

Hay una parte de la información que solo podrás obtener si conoces a alguien que trabaje allí; sin embargo, hay muchas otros datos útiles que podrás encontrar haciendo una sencilla búsqueda por la Red.

Lo que se puede investigar por Internet (casi todo)

Lo primero en lo que tienes en que fijarte bien es en la oferta de trabajo. ¿Cuál es el dato de contacto al que tienes que dirigirte? Quizá hayan empleado a una empresa intermediaria para llevar a cabo el proceso de selección. Esto te puede dar la idea de que quien te entreviste no va a estar familiarizado con el día a día de la compañía. Es un dato que puede orientarte a la hora de contestar determinadas preguntas o de hacer ciertos comentarios.

En segundo lugar, conviene investigar el tamaño de la empresa. Te ayudará a suponer la jerarquía que puede haber establecida, si son muchos departamentos independientes o si todo está muy integrado. Por otro lado, el tamaño también puede ser indicativo de su posición en el mercado, lo que puede contribuir a que elabores conclusiones sobre las ventajas laborales y las retribuciones.

Prepararse una entrevista

Otra información que suele venir asociada al tamaño de la empresa es el tiempo que llevan en pie. Ambos datos se extraen fácilmente de las webs corporativas, en el apartado “quiénes somos”, “nuestra historia” o similar. La fecha de nacimiento refleja la estabilidad de la compañía y, unido al dato sobre su tamaño, puedes concluir a veces la proyección que tienen con respecto a la plantilla. Puede que se encuentren en fase de expansión y crecimiento, o que estén tratando de implantar oficinas en otros países, o que ya las tengan, o bien que se mantengan en una posición bastante invariable en el tiempo. Esto último podría llegar a afectar a tus expectativas de desarrollo profesional.

Si haces una búsqueda de la empresa en portales de empleo y redes laborales, podrás averiguar si están reclutando candidatos para otros puestos. Esto te ayudará a comprender qué departamentos tratan de impulsar y qué líneas de desarrollo están llevando a cabo.

Por último, haz un sondeo de la comunicación externa que lleva la compañía. Revisa en sus redes sociales los contenidos que publican, a qué valores les dan importancia y cuáles son los objetivos que se traslucen. Si cuentan con alguna política de responsabilidad social corporativa, seguro que la han hecho pública. Saber este dato es conocer una información hacia la que pueden ser muy sensibles los entrevistadores, pues puede que les haya tocado implicarse en el proyecto.

Lo que no encontrarás en Internet sobre una empresa

Si tienes la suerte tener un conocido en la empresa que ofrece el puesto al que optas, aprovecha la oportunidad para conocer algún dato que no suele hacerse público. Actúa siempre con prudencia, puede que tu contacto se ponga a la defensiva y no suelte ni prenda.

Pablo Alonso, profesional de RRHH y coautor del libro Mejora y gana. Claves para encontrar trabajo, incide en la importancia de conseguir información privilegiada: “Yo prefiero buscar información de las personas: quién te va a entrevistar, a quién conoces allí, quién puede conocer a alguien que trabaje en esa empresa, etc. Todo esto para tener más datos, para localizar algún detalle que pueda desmarcarte en la entrevista. La profundidad de la búsqueda lo que le va a decir realmente al entrevistador, y por tanto a la empresa, es cuánto te interesa ese trabajo… cuánto quieres trabajar allí”.

Hay detalles que pueden ser de mucha utilidad: el horario de trabajo, las normas implícitas que sigue la mayor parte de los trabajadores para mantener una armonía, el ambiente laboral, si se ejerce demasiada presión, la forma de trabajar en comparación con otras empresas del sector o cualquier apreciación sobre los salarios. Esta última es la información más delicada, puede que no accedas a los detalles; sin embargo, quizá sí consigas saber si se cobran pagas o si se da algún tipo de incentivo.

No es conveniente que te presentes en una entrevista sin mostrar el más mínimo interés por la empresa a la que presentas tu candidatura. Tener en tu mano esta clase de información te ayudará a contestar a algunas preguntas. Además, reflejará una actitud que se traducirá en una mejor disposición hacia tu perfil.