Todos hemos pensado alguna vez en cómo mejoraríamos algo que solemos usar, si quitaríamos o añadiríamos un elemento que consideramos imprescindible. Hay quien se atreve a modificarlo porque no se conforma con cómo vienen las cosas y las adaptan a sus necesidades. Muchos incluso transforman objetos electrónicos complejos, que llevan programación. Se ponen las pilas mirando videos en YouTube, resuelven las dudas en foros y prueban el resultado en casa (o en un garaje). Toda esta revolución autodidacta que combina el rediseño con la robótica y busca la creación colectiva y la innovación se ha llamado movimiento maker.

¿Qué es un fablab?

Por otra parte, las posibilidades de confeccionar objetos se han democratizado gracias a las técnicas de fablab, es decir, el ordenador que se convierte en una fábrica. Con aparatos como las impresoras 3D, el cortador láser, el escáner 3D y el software CAD (diseño asistido por ordenador), los costes para fabricar un prototipo están al alcance de casi cualquiera.

Inspirado en este fenómeno, la Fundación Orange junto con la Fundación Tecnología Social y Medialab-Prado han creado Young social maker. Se trata de un taller para crear objetos con un fin social. Pero, además, tiene una doble intención porque pretende ser también un espacio de formación de formadores. El objetivo es producir diseño industrial y confeccionar prototipos con las herramientas que se encuentran en un fablab.

Creación colectiva con un fin social

Este taller, que se impartirá del 24 de septiembre al 4 de octubre del 2015, está dirigido a jóvenes de entre 15 y 25 años que vengan de escuelas de FP o de diseño. La propuesta es construir tres objetos que sirvan para mejorar las condiciones de personas con diversidad funcional: una silla de ruedas, una silla postural y un bipedestador.

La documentación y los planos que se utilizarán en el proceso de construcción son también producto del espíritu maker, ya que están disponibles de manera libre (open source) gracias a la colaboración con el  Área de Salud y Discapacidad del Instituto Nacional de Tecnología Industrial de Argentina (Inti).

Si te interesa realizar las prácticas en este espacio, puedes inscribirte hasta el 8 de septiembre. El taller tendrá una duración de 80 horas. En la selección se tendrá especialmente en cuenta la participación de mujeres por encontrarse en desventanja en cuanto a competencias en tecnología.