Los permisos retribuidos son aquellos que te permiten faltar al trabajo y que no te resten sueldo por ello. Aunque si se trata de una reducción de jornada, el sueldo se reducirá también en proporción. Se amparan en los derechos laborales porque parten de la base de que en la vida de los trabajadores se dan acontecimientos y circunstancias especiales que la empresa que los contrata debe asumir.

Hay que tener en cuenta que todos estos permisos se pueden ejercer en cualquier tipo de contrato. Los convenios colectivos y las normas internas de las empresas pueden aumentar el número de días de los permisos, pero no pueden disminuirlo. Es decir, nada que hayas firmado en el contrato irá en contra de estos permisos o los mermará.

1. Matrimonio

Si te casas, tienes 15 días de permiso retribuido. Hay convenios que también contemplan la formalización de una pareja de hecho o dan más días de permiso por matrimonio, así pues conviene consultarlo.

Matrimonio permiso laboral

2. Nacimiento de un hijo o hija

Es independiente del permiso de paternidad, aunque con el nuevo permiso por nacimiento de un hijo, se elimina. En principio, corresponderían 2 días, o 4 si se reside en otra región.

En caso de que naciera de forma prematura o que tenga que estar hospitalizado después del parto, te puedes ausentar del trabajo durante una hora diaria.

3. Fallecimiento, accidente, intervención u hospitalización de un familiar

Te pertenecen también 2 días, o 4 días si te tienes que desplazar a otra región, si un familiar tuyo sufre una de estas circunstancias. Ha de haber una relación de hasta segundo grado de consanguinidad. En el caso de la intervención, solo se especifica que sea quirúrgica, pero no tiene por qué quedarse hospitalizado para que te correspondan estos días.

4. Ir a las revisiones de embarazada

Y no solo a las revisiones y exámenes que precises, sino también a las clases de preparación al parto. Siempre y cuando estén programadas dentro de tu horario laboral. En el caso de adopción, también te ampara un permiso para los exámenes psicológicos, de evaluación o sesiones informativas a las que precises acudir durante tu jornada de trabajo.

5. Alimentar a tu bebé

Por lactancia también te corresponde un permiso. Se extiende hasta los 9 meses de edad del lactante y puede solicitarlos tanto la madre como el padre, pero solo uno de ellos. El permiso consiste en una hora de pausa durante la jornada (aunque sea jornada reducida). Esta hora se puede fraccionar en dos periodos de media hora. También puedes optar por entrar media hora más tarde o salir media hora antes. Las horas de lactancia se puede compactar en jornadas completas después de la baja maternal y reincorporarte más tarde al trabajo, aunque este caso te toca negociarlo con tu empresa.

6. Reducción por guarda legal

Tenemos algunos artículos dedicados a la reducción de jornada por cuidado de menores que puedes consultar. Además, queremos destacar aquí que este derecho se puede solicitar también por el cuidado de una persona dependiente, aunque no sea un menor de 12 años.

7. Cambio de casa

Si tienes que cambiar de casa, se entiende que necesitarás hacer mudanza. Por este motivo te corresponde un día laboral. Eso sí, tiene que ser un cambio del domicilio habitual.

8. Ir a votar y otros menesteres de carácter público

Para ir a votar tienes un permiso por el tiempo indispensable para llevarlo a cabo. También se te concede cuando te toca cumplir con cualquier deber inexcusable de carácter público y personal, como por ejemplo, formar parte del jurado en un juicio.

Si por cumplir con una de estas funciones no puedes llevar a cabo más del 20% de tu trabajo en tres meses, la empresa puede solicitar una excedencia forzosa por ti.

9. Ser sindicalista o representante, o bien pertenecer al comité de empresa

Si llevas a cabo funciones sindicales o de representación del personal que trabaja en tu empresa, tienes permiso por el tiempo indicado para desempeñarlas. Sucede cuando hay que participar en una comisión negociadora de un convenio colectivo en la que está implicada la empresa para la que trabajas. Aparte, en tu convenio se reflejan el número de horas mensuales retribuidas que debes dedicarle a las tareas de representación. Por lo general, depende del número de trabajadores que tenga la empresa.

Por otro lado, si perteneces al comité de empresa, o eres delegado de personal o de prevención, también te corresponde un permiso por el tiempo que necesites para realizar tus funciones.

10. Veinte horas por año en formación

Cuando llevas más de un año en una empresa, tienes derecho a un permiso de formación de 20 horas al año. La actividad formativa tiene que estar relacionada con la actividad de la empresa. Se pueden acumular estas horas en periodos de hasta 5 años para llevar a cabo una formación de más horas anuales; sin embargo, esto tienes que acordarlo con la empresa.