Según un estudio elaborado por Alta Gestión, el año pasado apenas el 52% de la población ocupada española consiguió desconectar de su trabajo durante las vacaciones, mientras que al 11% le resultó imposible, al 30% le costó una semana y el 7% tuvo que esperar al final de la segunda. Malo, muy malo augurio para las próximas que, con la crisis bañándose con nosotros en la playa, prometen ser peores.

¿Cómo evitarlo? Para el experto Fernando Miralles, doctor en Psicología y profesor de la Universidad San Pablo CEU y creador del término “Síndrome del Ejecutivo”, el mejor consejo es desconectar móvil y ordenador y limitar su consulta a una o dos veces diarias y planificar, planificar y planificar. El ejercicio y la relación con la familia y a naturaleza pueden ser las mejores aliadas para superar con éxito un periodo –este año más austero habitual-, que hoy necesita de un descanso adecuado para enfrentarse al regreso más duro de los últimos veinte años.