Quizá el nombre de José María Díaz no te diga nada. Tampoco el de Chema Díaz. Pero seguramente te suene su historia. Le echó un poco de imaginación, un rato de tiempo y cinco euros y consiguió, hace unos meses, convertirse en trending topic gracias a su original currículum. ¿Que cómo lo hizo? Siendo creativo, una de las principales armas en su sector, el de la publicidad. Y lo que hizo fue la mejor campaña de su carrera.

Chema, de 35 años de edad, entró en Spotify, la plataforma de música en streaming más famosa del mundo, y creó una lista de reproducción con canciones. La elección de las pistas no se basaba en sus gustos, ni en un estilo. Elegía las canciones por su nombre. La idea era sencilla: contar quién es y qué hace usando la primera palabra de cada canción. Así nació una lista de Spotify que no se escucha, sino que se lee.

A decir verdad, Chema no creó una lista. Creó 20, cada una de ellas adaptada a una agencia publicitaria diferente, con un pequeño guiño personalizado, remitiendo a su blog, y las mandó. Según contaba al diario El Mundo el pasado mes de octubre, nadie le llamó. Así que pasó a la segunda parte de su plan: contrató unos anuncios de Facebook que sólo aparecerían en los perfiles de trabajadores de las principales agencias de publicidad del país. Cada vez que alguien pinchara, Facebook le cobraría 33 céntimos de euro. Cuando diez personas pincharon en su anuncio cortó: “En el momento en que diez personas del sector lo vieran sabía que iba a ser una onda expansiva”. Y no se equivocó.

El CV de Chema corrió como la pólvora por la red. Se convirtió en trending topic dos veces, apareció publicado en miles de blogs, incluso en medios tan importantes como el arriba reseñado y, aún hoy, la lista cuenta con más de mil suscriptores.

La idea, en cualquier caso, no fue original de Chema. Dos meses antes, un enamorado estadounidense usó una lista de Spotify para componer un poema de amor a su novia, una chica llamada Elizabeth.

Se desconoce si el enamorado precursor tuvo éxito, pero Chema sí lo tuvo. Su campaña funcionó tan bien que recibió varias ofertas, y acabó decantándose por Netthink, su actual compañía, donde le ascendieron de copy a supervisor creativo.

Ocho horas de música, 152 canciones para contar de forma original y llamativa quién es y qué sabe hacer. En total, una campaña publicitaria con cinco euros de presupuesto.y un impacto brutal.