En este blog hemos hablado mucho de los currículums. Hojas de papel con letras resumiendo lo que mejor sabemos hacer, algunas más atrevidas, otras más convencionales. Siempre destinadas a enseñar lo mejor de nosotros mismos con la esperanza, en fin, de que alguien nos contrate. Pero quizá lo tuyo sea otro negocio y la mejor forma de enseñar tus armas sea hacer un videocurrículum.

Quizá conozcas alguna de estas célebres propuestas. Son una selección de los centenares que hay, pero quizá las más recordadas para bien o para mal. Precursores, cabezas pensantes de ideas brillantes e incluso auténticos fracasos que acaban consiguiendo lo contrario de lo que pretendían. Aquí van algunos de los videocurrículums más conocidos, por si te sirven de inspiración.

Del primero ya hablamos aquí, un clásico. Uno de los que más dio que hablar en la Red sencillamente por ser interactivo. Su autor, Graeme Anthony, alcanzó una enorme repercusión gracias a su idea: 180.000 reproducciones avalan su éxito.