Una de las principales preguntas cuando uno decide trabajar por cuenta propia es: ¿cuándo debo darme de alta? El pago mensual de la cuota de autónomos a la Seguridad Social es un gasto que no siempre se logra cubrir al principio, aunque a día de hoy hay una bonificación para los primeros meses de actividad. Por otro lado, hay quien realiza actividades como autónomo sólo de forma esporádica. La realidad del autónomo es muy variada y no siempre queda claro cuándo es necesario darse de alta ¿Qué se puede o se debe hacer?

Debes darte de alta como autónomo si…

Lo que establece la Seguridad Social es que están excluidos de cotizar los autónomos que realicen una actividad que les exija estar incluidos en otros regímenes de la Seguridad Social.

Es decir, si trabajas, la Seguridad Social tiene que saberlo. El régimen en el que debes inscribirte es en el RETA, el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Hay varias cláusulas muy específicas que indican cuándo debes darte de alta en este régimen, puedes consultarlas aquí. Lo que no se dice en ninguna parte es que, si no estás en alguno de estos casos, puedes realizar una actividad por cuenta propia sin notificarlo a la Seguridad Social.

Por este motivo, nuestro consejo es que vayas a informarte a la oficina de la Seguridad Social más cercana, les cuentes tu caso y preguntes si debes estar inscrito en este régimen o a cuál debería acogerte, si es que es preciso acogerte a alguno. Tienes también la posibilidad de realizar la consulta por teléfono llamando a este organismo.

Te puedes ahorrar el cotizar si…

La cuestión está en que la Seguridad Social considere que lo que estás llevando a cabo es un trabajo y, por tanto, tienes derecho a esta cobertura social pero también el deber de contribuir a su mantenimiento. Para determinarlo, establece que debe considerarse autónomo “aquel que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo”. Y es en esta definición tan confusa donde empiezan las interpretaciones.

Hay jurisprudencia que permite precisarla un poco más. El Tribunal Supremo estableció en 2007 que, si no se llega a ingresar el Salario Mínimo Interprofesional durante el año en curso, entonces no hace falta darse de alta como autónomo. Pero, cuidado, no debe verse como una actividad habitual.

Puede que una de tus actividades sea vender colgantes. A lo mejor lo haces de forma esporádica; sin embargo, tienes una web en la que los enseñas durante todo el año. Este hecho podría dar pie a que se considerase una actividad laboral continuada aunque tú no recibas ingresos regulares.

En la práctica hay mucha gente no cotiza, pero con la ley en la mano, no hay nada seguro. Si se demuestra que estabas en la obligación de darte de alta en el RETA la consecuencia es que tendrás que pagar todas las cuotas desde el principio con un recargo del 20% más intereses. Y no tendrás derecho a la bonificación de la tarifa plana.

Si vas a ofrecer un producto o servicio por el que vas a cobrar y tienes dudas sobre si debes pagar las cuotas de autónomos mensualmente, es preferible que te informes bien. Busca asesoramiento profesional, mucho mejor si está familiarizado con tu gremio o sector. Hay asociaciones profesionales que ponen a disposición de sus asociados asesoramiento gratuito. También puedes acudir a un vivero de empresas para que te informen.