Ha sido duro elegir los estudios, que si la nota de corte, que si me mudo a otra comunidad, que si salgo a estudiar al extranjero. Y, claro, también estás valorando cómo vas a pagar todo esto. Que te concedan una beca te ayudaría a sufragar los gastos de matrícula pero las posibilidades de que esto ocurra han disminuido y hay que pensar en alternativas. También puedes solicitar un crédito de estudios a una entidad bancaria, pero ¿has pensado que puedes financiarlo a través de una campaña de crowdfunding?

Crowdfunding de personas

Para el que no lo sepa, el crowdfunding es la financiación colectiva de un proyecto. Es una vía con la que se puede conseguir el dinero necesario (o parte de él) para poner en marcha una iniciativa donde se ofrece a cambio una “recompensa”.

En general, funciona de la siguiente manera:

En primer lugar, se da forma a la idea y se calcula la cantidad de dinero que queremos pedir. Después, se busca una plataforma dedicada a este tipo de actividad. Hay muchas y algunas especializadas en el crowdfunding de personas, como se trata en este caso.

Se sube la propuesta a la plataforma y comienza la campaña con una actividad frenética de difusión por todos los medios. Terráqueos, marítimos y aéreos. Por whatsapp, facebook, email, por teléfono a nuestros tíos de Mallorca, etc. Conseguido el dinero podemos comenzar la andadura del proyecto.

En este tipo de opción de financiación entre muchos hay tres ingredientes que no pueden faltar:

  •  Argumentar tu propuesta. Cuenta bien tu historia y cuáles son tus objetivos. Concreta al máximo para qué necesitas el dinero: tipo de estudios y precio del crédito por curso, universidad donde quieres ir, coste de la vida en ese lugar, otras fuentes de financiación que vayas a utilizar (becas, padres). Cuanto mejor explicado esté todo y más pormenorizados sean los gastos, más confianza generará tu plan. Puedes solicitar a tus profesores que te escriban cartas de recomendación hablando de que eres una persona en la que se puede confiar.
  • Piensa en un sistema de recompensas. Este es el espíritu del crowdfunding. Necesitas dinero y das algo a cambio. Pueden ser clases particulares relacionadas con tus estudios o sesiones de consultoría, pueden ser horas de trabajo en verano o vacaciones, bien crear un sello para los comercios del barrio que colaboren con tu causa tipo “Este comercio apoya a un estudiante del barrio” o cualquier otra habilidad que tengas. Seguro que se te ocurren mil formas de recompensar las ayudas.
  • Crea tu comunidad de benefactores. Escribe un blog o abre un grupo en facebook donde vayas aportando contenidos interesantes sobre tu proyecto, sube una foto de la matrícula, cuenta qué tal te ha ido el cuatrimestre y qué otras cosas estás haciendo para conseguir dinero o las anécdotas que vayan surgiendo en esta aventura.

Redes de apoyo entre estudiantes

En España todavía no hay muchas iniciativas de financiación colectiva para apoyar proyectos personales, pero ya comienzan a aflorar debido a las distintas dificultades que se suman para pagar los estudios: familias con varios miembros en paro o con empleos precarios, incremento de las tasas universitarias y disminución de las ayudas para estudios.

Si finalmente consigues financiarte de esta forma, piensa en si puedes ayudar a otras personas de tu entorno que estén en una situación parecida, creando una red de apoyo a estudiantes sin recursos o bien encargándote de conseguir otro tipo de financiación.