Debido a la alta capacidad de contagio del coronavirus se están adoptando medidas excepcionales para contenerlo. Se trata de una afección, que, pese a la facilidad para contraerla, parece que no reviste especial gravedad para la mayoría de las personas. Pero pone en jaque el sistema de salud pública debido a la alta presión de usuarios que está soportando. Estas disposiciones extraordinarias también está afectando seriamente al mundo laboral. ¿Qué impacto tiene el coronavirus sobre el trabajo? ¿pueden obligarnos a trabajar aunque suponga un riesgo para nuestra salud?

Medidas excepcionales para frenar el avance del coronavirus

La necesidad urgente de contención del contagio ha llevado al Gobierno a declarar el estado de alarma en todo el territorio español. Esta medida implica que los negocios que tienen que ver con el ocio y el turismo han tenido que echar el cierre durante quince días. Muchas personas se han visto, de la noche a la mañana, sin su puesto de trabajo, al menos, temporalmente.

Pese a que todavía es pronto para conocer el impacto que tendrán estas circunstancias especiales sobre lo laboral ya se puede intuir su gravedad. Con la marcha de los aconteciminetos se han ido adoptando una serie de medidas encaminadas a tratar de paliar, en parte, estos efectos.

Queremos hacer desde aquí una recopilación de algunas de las medidas tomadas por el gobierno respecto a los centros de trabajo, así como de sus recomendaciones. Empezamos por quienes siguen en sus puestos.

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales

Aunque el escenario es novedoso, el gobierno está recurriendo a la legislación vigente y adaptándola a las circunstancias especiales por el COVID-19. En este sentido, para poder adoptar medidas en materia laboral, sirve de referencia la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, aprobada en el año 1995.

Esta ley establece en su articulado que el empresario debe proteger la salud de los trabajadores, tal y como se explica en el artículo 21. Pero este deber lleva aparejada un contrapeso, y es que el trabajador también tiene derecho a velar por su salud.  Es decir, en el caso de contagio por coronavirus, si el trabajador considera que su salud puede estar en peligro tiene el derecho de no acudir a su puesto.

Recomendaciones por el coronavirus en los centros de trabajo

Recogiendo el contenido de esta norma el gobierno ha definido específicamente una Guía para la Actuación  en el Ámbito Laboral  en relación al nuevo coronavirus. En esta compilación se aconseja adoptar medidas preventivas que minimicen el riego de contagio. Tales como:

  • Organizar el trabajo de forma que se reduzca el número de personas expuestas. Muchas empresas están recurriendo a conceder vacaciones en estas fechas o a aventurarse con el teletrabajo. Así como la flexibilización de jornadas.
  • Adoptar medidas específicas para las personas trabajadoras más vulnerables.
  • Proporcionar información sobre la correcta limpieza de manos, ventilación del centro de trabajo y poner a disposición el material higiénico necesario.

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¿Cuál será mi salario si no puedo trabajar por coronavirus o estoy en cuarentena?

El pasado 5 de marzo el gobierno firmó el Real Decreto Ley 6/2020 por el que los trabajadores contagiados de COVID-19 o en aislamiento preventivo tendrán derecho, de forma excepcional, a prestación por incapacidad temporal (IT) en situación asimilada a accidente laboral. Es decir, cobrarán el 75% del salario de la base reguladora durante el tiempo que estén sin acudir a trabajar por este motivo. La base reguladora hace referencia al salario diario y se calcula dividiendo la base de cotización del mes anterior entre los días cotizados. La medida incluye tanto a trabajadores por cuenta ajena como a autónomos.

En algunos convenios este importe alcanza el 100% de la base reguladora.

La ley especifica que esta prestación está en función del parte de alta y baja por aislamiento emitida por el sistema sanitario. En este punto queremos subrayar que los centros médicos están saturados por lo que este requisito será difícilmente cumplido. Por ello, el decreto-ley sigue definiendo que este parte podrá conseguirse con posterioridad.

El documento de acuerdo entre patronal y sindicatos

Es previsible que, ante el cierre obligatorio de negocios para dejar abiertos solamente los imprescindibles para el abastecimiento de alimentos, el número de despidos se dispare. Las medidas restrictivas están afectando gravemente a sectores como el turismo, el ocio o la cultura y, como consecuencia, muchos trabajadores se verán despedidos bajo un ERTE (Expedientes de Regulación Temporal de Empleo).

Por este motivo, patronal y sindicatos han elaborado un texto conjunto dirigido al gobierno en el que plantean que se tengan en cuenta una serie de medidas para minimizar el impacto entre la población trabajadora. En el escrito conjunto “Documento de propuestas conjuntas de las organizaciones sindicales, CCOO y UGT, y empresariales, CEOE y CEPYME para abordar, mediante medidas extraordinarias, la problemática laboral generada por la incidencia del nuevo tipo de coronavirus” se pide, por ejemplo, que no exista periodo de carencia ante un ERTE, es decir, que no sea necesaria cotización previa para poder recibir la prestación por desempleo.

Otra de las peticiones es que los periodos de desempleo consumidos durante esta suspensión no perjudiquen al reconocimiento de futuras prestaciones de desempleo. Es decir, contadores a cero, si se recibe el paro debido a esta causa extraordinaria.

Además, se requiere hacer valer un fondo que garantice nuevos permisos retribuidos para el cuidado de hijos o personas dependientes y la exención a las empresas de la cotización por lo trabajadores que no puedan acudir a sus puestos de trabajo.