La cifra del paro sigue siendo muy elevada, en la última encuesta de la EPA (Encuesta de Población Activa) se coloca en un 17,22%, la temporalidad se posiciona como una de las mayores de Europa, la segunda en concreto con un 21,8% de los contratos. Aunque todavía queda mucho por hacer el mercado laboral también arroja algunos datos en positivo como el incremento número de conversiones de contratos temporales en indefinidos. Esta transformación de las condiciones  en los contratos es un síntoma de mejora en la calidad del empleo.

Así lo asegura un informe de la empresa de recursos humanos Randstad, que analiza la serie histórica 2007-2017 con los datos del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal).  El número de conversiones de contratos temporales en indefinidos está aumentando. En el primer trimestre del 2017 el incremento de temporales a indefinidos ha sido de 21,2% respecto al año anterior. Un total de 346.655, cifra muy cercana al máximo de la serie  analizada que se produjo en 2007. En ese año, el del pistoletazo de la crisis, se tornaron en indefinidos 490.329 contratos temporales.

contratos indefinidos y temporales en España
Según los datos presentados 2013 fue un año fatídico para esperar un contrato indefinido. Solo se transformaron 197.769 contratos temporales. El desplome frente a las conversiones que se hicieron en 2011 fue de un 22,9%. A partir de ese momento cada año ha ido creciendo siendo el año 2015 el que experimento un mayor incremento.2013, el peor año de la temporalidad

El estudio también analiza el impacto que la mutación de contratos temporales a indefinidos tiene en cada sector y comunidad autónoma. El sector que mejor se ha dotado de contratos estables durante 2017 ha sido la construcción con un 34,8% más respecto a 2016. Le siguen la industria (25,7%) y después los servicios (19,7%). Por comunidades autónomas, el informe señala que en todas ha aumentado la transformación de temporales en indefinidos. La Rioja, Baleares y Euskadi son las comunidades que han percibido niveles más altos de conversión, por encima del 30%.

Impulso al Plan de Garantía Juvenil

La temporalidad se ceba con determinados colectivos como es el de los jóvenes. En este sentido, desde el Ministerio de Empleo se ha anunciado la llegada de nuevas medidas para tratar de combatir tanto la precariedad de los que sí tienen un empleo como el alarmante paro juvenil que se sitúa en un 39,5% según los últimos datos de la EPA. Estas medidas vienen de la mano del Plan de Garantía Juvenil, un plan cofinanciado por el estado y la Unión Europea y que se puso en marcha en 2013 para tratar de reducir el paro entre los jóvenes europeos. España cuenta con un presupuesto de 1.082 millones de euros en 2017 para invertir en el Plan de Garantía Juvenil. Hasta el año 2023 se obtendrá en virtud de este acuerdo, hasta 3200 millones de euros para dedicarlos a luchar contra la precariedad y el paro de los jóvenes.

El objetivo que se plantea el gobierno con esta partida es integrar en las empresas a los jóvenes que hayan accedido con un contrato de formación. El contrato de formación y aprendizaje (solo aplicable a menores de 30 años) tiene una duración máxima de tres años y está bonificado al 100% para las empresas de menos de 250 trabajadores (la inmensa mayoría del tejido empresarial español). En caso de que este contrato de formación se transforme en indefinido durante los tres años posteriores la nueva medida ofrece a la empresa la bonificación de 1500 euros en el caso de un contrato para varones y 1800 euros en caso de que la contratada sea una mujer. Previsiblemente también aumentará la conversión de un gran número de contratos a indefinidos.

Paralelamente a los trabajadores más jóvenes y sin formación que consigan un contrato de formación y aprendizaje se les ofrecerá un “bono de garantía juvenil” de 430 euros adicional al salario establecido por convenio durante un tiempo de máximo de 18 meses.