Los contratos de alta dirección son famosos por ser noticia cuando se aplican de una manera abusiva. Cláusulas de despido millonarias y retribuciones muy por encima de lo establecido pretenden esconder el fraude bajo esta forma contractual. Sin embargo, han de cumplir una normativa definida que las regula. Sobre todo, a la hora de determinar a quién se le puede aplicar. Hay ofertas de empleo en las que se nombra incluso en la descripción del puesto. ¿En qué casos puede aplicarse y cuáles son las características del contrato de alta dirección?

Este tipo de relación entre empresa-trabajador está definida en el artículo 2.1 del Estatuto de los Trabajadores como una de las relaciones laborales especiales. La regula el artículo 1.2 del Real Decreto 1382/1985. Sin embargo, estos textos en ocasiones no son suficientes para determinar la naturaleza de la relación y hay que acudir a la doctrina y la jurisprudencia laboral para resolver posibles irregularidades. Contrato de alta dirección

¿A quién se le puede hacer un contrato de alta dirección?

Para contestar a esta pregunta, hay que saber cuándo se trata de una relación laboral ordinaria o incluso una relación mercantil y cuándo de una relación laboral de alta dirección. Es importante conocer la diferencia porque los trabajadores que firman las cláusulas de alta dirección tienen menos cobertura que los de una relación laboral ordinaria. Sin embargo, no están al nivel de un empresario autónomo e independiente. Les amparan derechos y han de cumplir con determinadas obligaciones. Lo que dice la normativa es que tienen que ejercitar “poderes inherentes a la titularidad jurídica de la empresa”. Es decir, han de disponer de autonomía y plena responsabilidad sobre los objetivos de la compañía. Deben estar presentes en las decisiones estratégicas y pueden actuar en nombre de la empresa. Tienen que tener poder en el núcleo organizativo de esta. Por otro lado, no reciben órdenes más que de quien administra la compañía. No debe haber mandos intermedios interpuestos. Tampoco delegados de quien tenga la titularidad de la empresa, pues este tipo de labores están sujetas al ordenamiento laboral común. De hecho, no se considerará personal de alta dirección quien limite su actividad “al mero desempeño del cargo de consejero o miembro de los órganos de administración en las empresas que revistan la forma jurídica de sociedad”.

Qué características tiene el contrato de alta dirección

La cobertura del personal de alta dirección, como hemos dicho, es inferior a la del resto de asalariados de la empresa. Están excluidos de los mecanismos de representación unitaria de los trabajadores (aunque pueden adscribirse a otras formas de representación). Este es el motivo por el que no les afectan lo que se aplica en los convenios colectivos. También sus responsabilidades son mayores, pues pueden tener en contrato obligaciones referidas al cumplimiento de los objetivos de la compañía. Este tipo de relación laboral especial se basa en la confianza recíproca de las partes. Estas son algunas de las características principales:

Cláusulas especiales

Los contratos de alta dirección están sujetos a una serie de pactos:

  • Primero, el de no concurrencia, que regula que su actuación no interfiera en la empresa incluso dos años después de haber salido de ella.
  • Segundo, el de exclusividad, no puede celebrar contratos simultáneos con otras compañías.
  • Por último, el de permanencia, por el que deberá indemnizar a la empresa si decide suspender el contrato a voluntad en caso de que se haya pactado así.

Periodo de prueba

El periodo de prueba puede establecerse hasta en 9 meses.

Duración del contrato

La duración se pacta entre las partes. No hay límite establecido, como en los contratos temporales, aunque si no se especifica se considerará indefinido.

Periodo de preaviso

Si el contrato lo extingue el directivo por voluntad propia, debe avisar con al menos 3 meses de antelación. El preaviso se puede llegar a ampliar hasta a 6 meses. Esta misma antelación se requiere en caso de que sea el empresario el que finalice el contrato.

Indemnización por despido

La indemnización que le corresponde al personal de alta dirección es de 7 días por año trabajado hasta un máximo de 6 mensualidades. Si el despido es improcedente, deberá recibir la cantidad que se hubiera pactado por contrato. En caso de que no figure esta cantidad, le corresponderán 20 días por año trabajado hasta un máximo de 12 mensualidades.