Muchas veces, cuando repasamos nuestras notas no sabemos ni descifrarlas, no conseguimos plasmar esa idea que entendimos con tanta claridad cuando alguien nos la explicó y no recordamos por qué añadimos a nuestros marcadores ese enlace que, fuera del contexto de la clase, no nos dice nada. Hay que organizar todo este caos para que sea útil a la hora de repasar y para anotar el contenido de forma inteligible y clara.

Sistematizar la manera de tomar apuntes te resultará muy útil no solo en tu etapa de estudiante. La formación continúa a lo largo de la vida: siempre hay un curso esperándote para actualizar conocimientos y adquirir nuevas competencias. También podrás aplicar esta técnica cuando tomes notas en una reunión de trabajo o con un cliente. Las estrategias que te proponemos te resultarán fáciles de aplicar. Sacarás el máximo partido de lo que te explican en clase.

  1. Usa siempre los mismos resaltes o jerarquías. Los títulos más importantes, en mayúsculas. Si estás en ordenador, utiliza resaltes como negrita, cursiva y subrayado; si son apuntes manuales, destácalo siempre con el mismo color o con una línea ondulada, dentro de un recuadro o cualquier elemento gráfico que te ayude a establecer la jerarquía superior. A medida que la explicación se adentre en cuestiones más específicas, irás variando los resaltes hasta eliminarlos.
  2. Reduce al mínimo la sintaxis, pero sin perder de vista el sentido. Recuerda que luego lo tienes que descifrar. No trates de copiar literalmente lo que estás escuchando, resume la idea en una frase corta. Emplea abreviaciones que sean convencionales (vs., p. ej., a. C., art., apdo., Gral., hay muchísimas), esto te ayudará a ti y a quien le pases tus apuntes. Utiliza operadores matemáticos en el lugar de la palabra por la que se los nombra (+, –, x, ÷, =, ≠, <, >, =>), símbolos (%, €, ?, †) y dibujitos que te ayuden a representar ideas (bombilla, estrella, corazón…). Aprovecha la sintaxis que empleas para comunicarte por mensajería breve (xa, x, xq, tb, q y todas las miles de abreviaciones que conoces).
  3. Divide la página en distintas áreas con significado para ti. Por ejemplo, reserva el margen izquierdo para conceptos importantes. Te ayudará cuando eches un vistazo general al cuaderno o al documento. El método Cornell propone tres zonas: una zona amplia a la derecha para recoger el contenido oral del que estás tomando apuntes, una columna más estrecha a la izquierda para ideas y palabras clave, y un margen inferior amplio para hacer resúmenes y esquemas cuando repases lo que has escrito y para anotar las dudas que te vayan surgiendo.
  4. Si empleas el ordenador, la tableta o incluso el móvil, hay muchas aplicaciones que pueden ayudarte a seguir la clase: Penultimate de Evernote, One Note de Microsoft y Good Notes (de pago, pero muy efectiva) para tomar anotaciones manuscritas y asociar contenidos como fotos de diapos que se proyecten, videos cortos, enlaces y audios. Con Google Keep puedes hacer anotaciones breves e incluso grabar notas de voz. Organiza bien tus marcadores en carpetas, trabaja con soltura con la pantalla dividida cuando asistas a clases on-line y aprende comandos de teclado para agilizar tareas mecánicas.

Al final del día, lo más aconsejable es hacer un repaso de lo que has anotado para completar ideas que todavía recuerdas y fijar los contenidos que has escuchado. La técnica de los mapas mentales te puede resultar muy útil para esclarecer conceptos complicados. Aplica estos consejos y verás como asimilas y aprovechas mejor las clases.