El CV siempre debe ir acompañado por una carta de presentación. Los departamentos de recursos humanos se las leen porque es un primer filtro que les permite saber si el candidato se ajusta, en líneas generales, a la vacante. En caso de que no haya proceso de selección, les sirve para decidir en un golpe de vista a qué departamento de la empresa le podría ser útil ese perfil. Sigue estos consejos para elaborar una carta de presentación impecable.

Cartas personalizadas

No hagas una carta modelo para enviarla a todas las empresas donde mandes tu CV. Según Ana González, del departamento de Selección-Talent & Culture del BBVA, “no existe una carta de presentación ideal para todas las empresas”. En el texto se tiene que ver que te diriges a esa compañía en concreto. Tiene que quedar claro que te interesa acceder al puesto que se oferta, menciónalo. Si no la envías para una vacante específica, indica el departamento en el que te podrían ubicar dentro de la empresa.

En la brevedad está el gusto

Si la carta es demasiado larga, es muy posible que no se la lean. Se trata de agilizar el proceso de selección, de superar la primera criba, por lo que debe contener solo la información precisa: lo que te ha motivado a enviar tu currículum, qué valor añadido puedes aportar y cuáles son tus expectativas. En 150-200 palabras se puede explicar todo esto de forma clara y concisa.

Bien organizado, se lee mejor

Estructura la carta de presentación en párrafos.

  • En el primero preséntate y justifica el envío de la candidatura. Menciona, por ejemplo, dónde has visto la oferta, en el caso de que respondas a un proceso activo de selección. Si no, cuenta qué te mueve a ponerte en contacto con ellos, en qué actividad de la empresa estás interesado.
  • En el segundo párrafo, resume en una o dos frases tu perfil o trayectoria y expón por qué puede ser interesante para la compañía. Destaca solo lo que tenga que ver con el puesto que se oferta o con el departamento del que pretendes formar parte.
  • En el último párrafo, agradece la valoración de tu candidatura y muestra interés por futuros procesos de selección, en caso de que no haya uno abierto.

Los datos imprescindibles

Hay ciertos formalismos que se pueden seguir a la hora de escribir una carta. Si es impresa, se pueden incluir los datos de la empresa a la que te diriges arriba a la izquierda. Debajo (y ya a la derecha) pon la fecha en la que la escribes, que debe estar próxima al día en que la envías. Y, a continuación, el cuerpo de la carta. Tanto si es impresa como si se trata de un correo electrónico, en la firma, debajo de tu nombre, incluye tu número de teléfono y tu correo electrónico.

El entusiasmo y la positividad siempre mejoran la imagen

Si en la redacción consigues transmitir estas actitudes, sin que se vea demasiado exagerado, aumentarás el atractivo de la carta. Este tipo de matices no se pueden apreciar en un CV. Para Ana González, “la carta de presentación es un complemento al CV que aporta un valor diferencial a la candidatura”.

Acompaña tu CV siempre de la carta de presentación, no le quites importancia a este paso. El hecho de no enviarla puede suponer que se descarte tu candidatura; mientras que si envías una buena carta de presentación, tienes más posibilidades de destacar sobre el resto.