Septiembre está a la vuelta de la esquina y con él llegan los exámenes de recuperación para todos aquellos alumnos que o bien suspendieron en junio alguna asignatura o bien no se presentaron al examen correspondiente. Esta convocatoria de septiembre ha generado un intenso debate todavía no resuelto. A partir de la puesta en marcha del Plan Bolonia, los centros educativos y las universidades tienen potestad para trasladar dicha convocatoria al mes de julio. Sin embargo, como decimos, se trata de un asunto polémico: a aquellos alumnos que han suspendido “por poco” en junio seguro que les interesa recuperar cuanto antes aprovechando que tienen la materia reciente; pero en cambio aquellos alumnos que por cuestiones de cualquier índole no pudieron presentarse o preparar correctamente junio, difícilmente podrán aprobar 30 días después.

Si te estás tomando la convocatoria de septiembre realmente en serio, sin duda habrás reflexionado sobre las razones por las que llegas aquí, habrás seguido durante estos meses un calendario de estudio, evitando distracciones, y habrás distribuido tu tiempo para no tener que memorizar al final tochos de texto inmensos…

Si no te has planificado, quizás aún estés a tiempo. Calcula el tiempo que te queda y planifícate teniendo en cuenta que necesitarás un tercio de tu tiempo para cada una de estas tareas o fases:

. Fase1. Resume o esquematiza temas, localiza las ideas principales y secundarias, asócialas y comprende lo que estudias.
. Fase2. Memoriza todo lo trabajado anteriormente y relee todos los temas.
. Fase3. Dedícate exclusivamente a memorizar los temas, ideas y conceptos.

Por supuesto, estamos de acuerdo contigo en que el verano no es la mejor época del año para estudiar pero es lo que toca: durante el día hace mucho calor, por la noche no dormimos bien precisamente por las altas temperaturas y además en esta época se multiplican las distracciones propias de esta época del año.

Y a todo ello se añade además el miedo al fracaso. Si llegas a septiembre es porque en las convocatorias anteriores no te fue bien. Por eso es más importante si cabe que afrontes los exámenes con una actitud positiva y que evites la ansiedad.

Para ello debes garantizarte un buen descanso que te permita tener la mente despejada. Y no estaría de más que hagas algo de deporte para liberar endorfinas y desconectar de vez en cuando. Si además cuidas mínimamente la alimentación tus probabilidades de éxito aumentarán: consume nutrientes con fósforo, magnesio o lecitina que ayudan al desarrollo cerebral; toma ginseng, chocolate o soja para favorecer la concentración; y evita el abuso de excitantes como el café, el té o las bebidas energéticas.

Además estos consejos específicos para esta época concreta del año te irán bien:

Estudia en las horas que haga menos calor, preferiblemente a primera hora de la mañana o por la tarde-noche;

Busca un lugar adecuado para el estudio, con luz natural, y usa un ventilador o aire acondicionado para bajar la temperatura de la habitación de estudio hasta los 22 grados centígrados aproximadamente;

Es posible que ahora en verano te cueste más estudiar por ello no deberías descartar el hacerlo con alguien que esté en una situación similar a la tuya.

Hidrátate abundantemente; según los expertos lo ideal es beber entre un 1,5 y 2 litros de agua al día;

Reserva dos o tres horas diarias para dar una vuelta con los amigos o practicar algún deporte;

 

En este enlace además puedes ver algunos trucos para mejorar la concentración y estudiar un examen. Si fueron eficientes para las convocatorias de febrero y junio, también lo serán para la de septiembre.

Por último, si una vez terminados los exámenes te enfrentas a la tesitura de tener que elegir el Grado que vas a estudiar el próximo curso recuerda que tienes a tu disposición nuestro Especial Grados 2014 con toda la información de interés así como una serie de consejos para elegir la carrera de forma acertada.