Los últimos datos de afiliación y paro registrados confirman que hay una recuperación visible en los primeros meses del año. Crece el empleo y muestra los primeros brotes verdes, aunque todavía quedan importantes zonas áridas por cubrir. Los datos también son positivos para la ocupación extranjera; es la primera vez en siete años que sube en lugar de caer.

El pasado marzo fue el mejor en toda la serie histórica. Se han creado 160.579 puestos de trabajo, el crecimiento registra el 3,29% más de ocupación que el mismo mes del año pasado y es la primera vez que el empleo aumenta en el primer trimestre del año, con más de 57.000 nuevos empleos. Además, la afiliación creció en todas las comunidades autónomas.

En marzo también se registra el mayor descenso del paro en los últimos 13 años. Hubo 60.214 parados menos. Y si echamos la vista un año atrás, el desempleo ha afectado a 343.927 personas menos. Por otro lado, el paro ha retrocedido en los sectores más representativos, principalmente en hostelería, construcción, industria y agricultura, y en la mayoría de las comunidades autónomas, salvo en el País Vasco.

Pero, según la ministra de Empleo, Fátima Báñez, “queda mucho por hacer”. Y es que la cifra total de parados se sitúa en cerca de 4,5 millones de personas y más de dos millones de ellos no cobran ningún tipo de prestación. La situación de los jóvenes sigue siendo muy preocupante: en marzo hubo 3.300 parados más menores de 25 años y aumentó también la cifra de desempleados entre el colectivo de personas sin empleo anterior. Es cierto que la contratación subió el 18,5%, pero el 90% fue de carácter temporal, si bien hay que tener en cuenta que la contratación de indefinidos ha aumentado un 27% con respecto a marzo del año pasado.

Crece la cifra de extranjeros afiliados

Los datos de los primeros meses del año también han sido positivos para los trabajadores extranjeros. En febrero, la cifra de afiliados a la Seguridad Social de origen extranjero creció un 0,81% con respecto al mes anterior. No parece un dato muy significativo, salvo porque se trata de la primera vez desde 2008 que se crea empleo en lugar de destruirse en este colectivo. El grupo más numeroso de cotizantes son los ocupados que provienen de Rumanía, seguidos de los de origen marroquí y de los ecuatorianos.

El balance de datos de afiliación y desempleo durante el primer trimestre del año es claramente positivo, pero no hay que bajar la guardia. Se deben tomar medidas para que se reduzca mucho más el número de parados, para atajar el problema del desempleo juvenil y para fomentar la calidad del empleo.