Según un informe de la OCDE sobre competencias, en torno a 10 millones de españoles tienen bajo nivel de rendimiento, ya sea en comprensión lectora o en competencia matemática. Más de un tercio de esta cifra pertenecen a la generación nini, y seguirán en el mercado laboral dentro de 20 años. La necesidad de aumentar los niveles es urgente si se quiere combatir el desempleo.

Mejorar la comprensión lectora, según la propia OCDE, es uno de los requisitos fundamentales para desarrollar competencias de orden superior y obtener resultados económicos y sociales positivos. Es decir, es una habilidad necesaria para la eficiencia, no solo en los estudios, sino también en el trabajo.

Estrategias para mejorar la comprensión lectora

  • Antes de enfrentarte al texto, conviene que te prepares un poco; una vez te habitúes, no te llevará mucho tiempo y lo harás casi de forma natural. Concreta el género al que pertenece. Puede ser un texto narrativo, como una novela; descriptivo, como las normas de un juego de mesa, o expositivo, como esta entrada que estás leyendo. Saber si es de un tipo o de otro te ayudará a determinar su finalidad, y este es otro aspecto importante: ¿para qué fue escrito?, ¿por qué te lo estás leyendo? Son preguntas que te sitúan frente a otros textos y hacen que saques mayor provecho de tu lectura. Si además tienes información sobre temas similares aumentará tu capacidad de comprensión, porque puedes anticipar o prever algunas cosas de las que se dirán. Es más, es conveniente que lo hagas: trata de anticipar lo que dirá el texto, por dónde crees que irán los tiros. Esto hará que tu análisis sea mucho más profundo, tanto si aciertas como si no.
  • Mientras estás leyendo, también debes mantener una actitud despierta, no pasiva. Si hay palabras que no entiendas bien, googléalas enseguida o búscalas en la RAE, no te cuesta nada. Posiblemente se refieran a conceptos importantes, y quizá te estás perdiendo alguna de las claves de la lectura si no lo haces. Si te encuentras con un párrafo que no entiendes, reléelo, no pases por encima. Puede que esté redactado de una forma enrevesada, trata de explicártelo mentalmente con tus propias palabras, conseguirás entenderlo mejor y, lo que es más, retenerlo por más tiempo porque lo habrás asimilado. También es conveniente que te hagas una imagen mental de lo que estás leyendo. Por otro lado, como has hecho antes de empezar a leer, cuando lleves un rato predice por dónde va a continuar la lectura. Compara, además, las predicciones que hiciste antes de empezar con lo que has leído ya, ¿acertaste en algo? ¿qué te ha aportado de nuevo? ¿cuál es la información más relevante o las ideas principales?
  • Cuando hayas terminado de leer, toca el momento de reflexionar. Analiza si te ha gustado el texto, si te ha llegado o si, por el contrario, no estás de acuerdo con lo que se dice o no te llama la atención, ¿a qué crees que se debe? Esto puede estar muy relacionado con una actitud que debes haber mantenido durante todo el proceso, la de anticipar lo que vas a leer, ¿ha cumplido el texto con tus expectativas? ¿te ha enseñado algo que desconocías? Cuando el texto tenga cierta complejidad, como los educativos, representa la información en un esquema o incluso en un mapa mental. Por último, habla con tus amigos y compañeros del texto. Si lo han leído te darán su punto de vista que puede enriquecer el tuyo y, si no, te servirá para comprobar si tú mismo lo has entendido tan bien que sabes transmitirlo, y además puede que tu interlocutor te aporte una información adicional que no conocías.

Combinar estas técnicas con las de mejorar la rapidez y calidad de la lectura potenciarán al máximo tus capacidades en los estudios y, en último término, algunas de tus habilidades laborales más importantes. Es una riqueza que te acompañará de por vida.

Llevar a cabo estas estrategias que te hemos comentado no es difícil; sin embargo, subir el nivel de comprensión lectora de una clase o de un grupo de alumnos sí es una labor más compleja. Hay cursos especializados que pueden ayudarte a conseguirlo.