Hace aproximadamente un año, de pronto, empezamos a recibir cientos de notificaciones por correo electrónico de todas aquellas empresas y organizaciones que tenían nuestro email. Nos pedían que renováramos el consentimiento para permanecer en sus bases de datos. El motivo para este aluvión de peticiones fue la entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que todas las organizaciones europeas que utilicen datos personales de los residentes en la UE están obligadas a cumplir.

Y no solo de los servicios. Este reglamento también compete a los datos que poseen las empresas sobre sus trabajadores. En este sentido, es interesante conocer que hay que dar un consentimiento expreso voluntario para que en recursos humanos tengan nuestros datos ya que la simple no oposición no sirve, conforme a la nueva ley. Y, algo más, también obliga a eliminar la información que tienen sobre ti de cualquier base de datos cuando te marches de la empresa. Forma parte de otra de las garantías que otorga este reglamento que es el derecho de supresión más conocido como el “derecho al olvido”.

Una de las novedades que introduce la RGPD es que la información relativa a la salud en los partes de baja médicos debe ser mínima. En ningún caso, debe aparecer la dolencia que causa la baja.

Un 22% de los empleados no sabe si su empresa cumple con el RGPD

La empresa de servicios de protección de datos, Pridatect ha realizado un estudio en el que analiza el conocimiento que empresas y ciudadanos tienen sobre este el RGPD, su impacto y consecuencias.

Un de las principales conclusiones es que la gran mayoría (75%) cree necesaria la protección de sus datos personales. Aplaude la implantación de una ley de ámbito europeo que garantice la seguridad en el tratamiento de sus datos personales. Aún así, queda una pequeña proporción de personas que no son conscientes del valor que tienen los datos y la importancia de que queden protegidos para preservar para su privacidad.

¿Por qué resulta tan difícil darse de baja de un servicio de notificaciones?

Revelan también estos datos, que existe un importante desconocimiento por parte de las personas encuestadas sobre el grado de cumplimiento de este reglamento en las empresas en las que prestan servicio. Un 22% no tiene claro si donde trabaja contempla estas medidas.

La dificultad para darse de baja de estas suscripciones es una principales quejas de las personas a las que se preguntó en el estudio. Esto hace intuir que los empleados de las organizaciones que tienen nuestros datos no conocen adecuadamente esta ley ya que no actúan con determinación ante una petición  de “unsusbcribe”.

Designación obligatoria de un Delegado de Protección de Datos

El 70% de las personas empleadas consultadas que tratan a diario con clientes ha recibido información sobre este nuevo reglamento europeo que atañe a la privacidad de los datos pero más del 30% no tendría claro cómo actuar si tuviera que poner en marcha el proceso de consentimiento o denegación. La incompetencia en esta materia puede suponer graves consecuencias para la organización.

Otra de las novedades con la que se pretende garantizar el cumplimiento de este reglamento es la designación de un Delegado de Protección de Datos que deberá estar convenientemente acreditado. No será obligatorio para todas las empresas pero sí para aquellas que tratan de forma masiva con datos o cuando éstos son de especial sensibilidad como centros docentes o sanitarios.