No es que sea la panacea, pero sí es cierto que trabajar desde casa, a distancia, puede facilitar considerablemente la vida. Hay profesiones que son inviables fuera del lugar de trabajo, pero muchas otras ya están combinando esta modalidad que aporta, sobre todo, una mejor conciliación entre la vida personal y la laboral.

Ya hay países en los que se está legislando esta forma de trabajar que requiere vigilar ciertos aspectos. En Chile, por ejemplo, una reforma laboral que entrará en vigor a partir del 1 de abril dará la posibilidad de teletrabajar a los empleados que cumplan determinadas condiciones. En España de momento la principal obligación con respecto a este tema es que las empresas computen las horas que se trabaja fuera de casa.

Cómo es un trabajo desde casa: plantearlo en la empresa

Los tiempos han cambiado mucho, pero no todos los empresarios se adaptan a las nuevas dinámicas. Los hay que siguen anclados en el pasado. Para ellos, no verte mientras trabajas significa perder el control sobre tu producción. Ese es su principal miedo. 

Según Silvia Forés, Directora de Recursos Humanos de Baker McKenzie Barcelona, trabajar a distancia es muy positivo para una compañía pero para implantar este modelo antes se deben evaluar aspectos importantes tanto del trabajador como de la empresa: “respecto el trabajador, si éste dispone del los medios técnicos adecuados y un espacio bien habilitado para realizar su trabajo desde su domicilio y si será necesario proporcionarle algún tipo de formación adicional para facilitar su organización. Por lo que se refiere a la empresa, hay que reflexionar, antes de aprobarlo, sobre si la presencia física del empleado en la oficina es crítica para el desarrollo de sus funciones, y si no lo es, cabe valorar más factores, como por ejemplo, cómo impactará en el día a día, en cuanto a su relación con clientes y resto de compañeros de oficina, la necesidad de supervisión que dicha persona puede requerir y el grado de disponibilidad y de conexión del trabajador para atender asuntos desde su casa”.

Así pues, uno de los argumentos que hay que defender a capa y espada es que el trabajo va a seguir saliendo, si no igual, quizá hasta mejor. Puede que las ideas tengas que proporcionarlas tú. Haz un recuento de tus tareas, observa cuáles son fácilmente externalizables y calcula el tiempo que les dedicas. Esta información puedes sacarla a relucir cuando hagas tu propuesta. También es una buena iniciativa definir pequeños objetivos y acordar un calendario de cumplimiento.

Por otro lado, ya hay numerosas herramientas que facilitan el seguimiento y reparto de los quehaceres. Conocer aplicaciones como Dropbox, Wetransfer, Skype, Google Drive, Trello o Toggl puede resultar muy útil para tener la respuesta adecuada ante las preguntas de cómo organizar la jornada que se desarrolla en casa.

teletrabajo desde casa

Planificarse y cuidarse cuando se trabaja a distancia

No todo son ventajas cuanto te llevas trabajo a casa. Una de las mayores precauciones que hay que tener en cuenta es el riesgo de caer en el hiperpresentismo, es decir, que la vida laboral se inmiscuya demasiado en la personal. Haz todo lo posible para prevenir esta situación.

Por otro lado, habilita el espacio que vayas a ocupar mientras desarrollas tus tareas en remoto. Un lugar convenientemente preparado no distraerá tu atención y logrará que condenses tus esfuerzos, pues el peligro de dispersarte en casa es mucho mayor.

Por último, tendrás que hacer una auténtica labor de concienciación con las personas con las que convivas, ya sean grandes o pequeños, sobre todo si están acostumbrados a acudir a ti para que les ayudes a resolver las pequeñas incidencias que surgen cada día. Deben ser conscientes de que estás trabajando. Una buena medida puede ser que escojas los horarios en los que la vivienda esté más tranquila, así conseguirás evitarte muchas interrupciones.