Hoy en día es una palabra que se repite a menudo. Las empresas buscan personas emprendedoras, con ideas, que toman la iniciativa sin miedo; es decir, proactivas. Esta capacidad da una clara ventaja en el lugar de trabajo y es lo que la mayoría de los jefes esperan de su equipo.

Empecemos por definirlo bien. Ser proactivo en el trabajo, actualmente, se entiende que esa persona toma el control de la situaciones en lugar de esperar a ver qué pasa, dejándose llevar por las circunstancias. Los proactivos no dudan o esperan a que las respuestas les vengan dadas, las buscan. No aguardan a que alguien les diga lo que tienen que hacer, toman ellos mismos la iniciativa. Están activamente comprometidos con su trabajo, no son observadores pasivos. Ser proactivo es una manera de pensar y de actuar, una actitud ante la vida que te reportará beneficios en el trabajo.

¿Es fácil cambiar el chip? Con la regla de las cuatro ‘P’ te convertirás en el trabajador proactivo que quieres ser.

Predice. Para ser proactivo debes desarrollar visión de futuro para que nada te coja por sorpresa. Aprende a anticiparte a los problemas, analiza las rutas o las prácticas habituales, los ciclos que existen en tu sector empresarial… Al mismo tiempo, no dejes que el pasado sea un indicador de lo que puede ocurrir en el futuro: utiliza la lógica y la inteligencia. Las personas proactivas están siempre alerta.

Prevé. Las personas proactivas predicen los obstáculos y buscan la manera de sortearlos antes de que se conviertan en barreras. Cuando un reto se aproxime, no te dejes dominar por inseguridades, toma control de la situación y afróntalo antes de que se convierta en un problema.

Planifica. Evita eso del ‘aquí y ahora’ y piensa en el futuro para anticipar las consecuencias a largo plazo. ¿Qué puedes hacer hoy para asegurar el éxito de mañana? No tomes decisiones vacías porque cada una de ellas forma parte de una cadena que conduce a un objetivo final. Para tomar la mejor decisión ha de valorarse de dónde venimos, dónde estamos y a dónde queremos llegar.

Participa. A los proactivos natos les encanta participar e involucrarse; debemos hacer lo mismo. Empápate, toma la iniciativa y sé parte de la solución. No te conviertas en un observador.

 

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