Una de las habilidades más importantes para los estudiantes es la lectura y la comprensión de lo que se lee. Inmersos como estamos en una cultura de lectura en pantalla, también es una habilidad muy deseada casi por cualquiera. A través de las técnicas de lectura rápida podemos entrenar los ojos y el cerebro para aumentar nuestra velocidad al leer. Y ésto, combinado con otras técnicas de estudio, puede hacer que el resultado de tus exámenes sea brillante.

La velocidad media a la que lee un adulto es de unas 240 palabras por minuto (ppm). Aunque, dependiendo del motivo que nos lleve a leer, esta velocidad de lectura puede ser más o menos ágil.

  • Lectura analítica. Leemos a unas 90 ppm. Es la lectura que utilizamos para estudiar materias que desconocemos o que son complejas, como las matemáticas o la gramática.
  • Lectura de velocidad media. Leemos entre 350 ppm y 2.000 ppm. Es la que utilizamos para leer novela o para estudiar historia.
  • Lectura rápida. Entre 500 y 5.000 ppm. Es la que usamos al repasar un examen y si estamos leyendo sobre temas conocidos.
  • Lectura ultrarrápida. Entre 5.000 y 10.000 ppm. La utilizamos para buscar un tema de un libro o para encontrar la hora de salida de nuestro vuelo en un aeropuerto.

Entrenar a nuestro cerebro para que sea capaz de leer más rápido y de forma más comprensiva es posible, si tenemos en cuenta los hábitos que nos hacen leer más lento y nos proponemos eliminarlos.

  • SILABEAR. Muchos de nosotros no hemos superado la forma de leer que nos enseñaron en el colegio. Hemos adquirido velocidad pero seguimos silabeando, es decir, necesitamos leer todas y cada una de las sílabas de una palabra para entenderla. Hacerlo de esta forma hace que los ojos realicen más pausas de las necesarias para procesar la información. Se trata de un mal hábito que puede corregirse agrupando las palabras y fotografiándolas, de forma que, gracias a la amplitud de nuestro campo visual, pararemos menos veces. Estas paradas que hacen los ojos para enviar la información al cerebro no las percibimos pero son innecesarias. Al reducirlas mediante un entrenamiento aumenta la velocidad considerablemente. Los expertos hablan de realizar paradas solo 2-3 veces por reglón para mejorar.
  • LA VOZ INTERIOR. Otro hábito del que debemos deshacernos para conseguir leer más rápido es no acompasar nuestra velocidad de lectura a nuestra voz. Es decir, no hacer como si leyéramos en alto pero sin que se nos oiga. Debemos silenciar nuestra voz interior para mejorar la capacidad lectora. En el mejor de los casos el habla se produce a 150 ppm por lo que estamos ralentizando nuestra lectura si la acompañamos de la voz.
  • VISUALIZAR EL TEXTO COMO SI MIRÁRAMOS A TRAVÉS DE UNA VENTANA. Cuando lo hacemos adquirimos mucha información desde diferentes partes. Utilizamos todo nuestro campo visual. Si el enfoque que hacemos de cada parte del texto al leer es amplio, conseguimos dos cosas: disminuyen las pausas que hacen los ojos y ponemos las palabras en relación, por lo que enriquecemos al máximo la comprensión.
  • LEER POR DEBAJO DE TU CAPACIDAD DE LECTURA. Esto hace que el cerebro se aburra y pierdas concentración. Leer más rápido aumenta la comprensión, aunque pueda parecer una contradicción. El cerebro trabaja mejor a velocidad de unas 400 ppm o más. Debemos ejercitarnos en leer ideas y no palabras.
  • TENER UN VOCABULARIO INSUFICIENTE. Cada vez que no reconocemos una palabra en un texto nos paramos. Si volvemos a encontrárnosla volvemos a hacer una pausa, así que el uso del diccionario es una inversión en tiempo a largo plazo para mejorar nuestra velocidad de lectura. Solo utilizaremos más tiempo inicialmente, y una vez sepamos el significado de esa palabra ya nunca volveremos a detenernos. Las palabras de cuyo significado dudamos también nos obligan a parar. La incertidumbre hace que volvamos sobre la palabra, para asegurarnos a través del contexto de que hemos captado su correcto significado. Procura incrementar tu vocabulario. La velocidad de lectura se resiente cada vez que te topas con una palabra que no entiendes. Lee con un diccionario a mano (si es online perderás menos tiempo pero también corres el peligro de distraerte más).

Os dejamos un vídeo vintage con una demostración sobre lectura rápida en la televisión estadounidense. No es necesario comprender lo que dicen, solo fijaos en la técnica de la chica y su capacidad para responder a las preguntas que le hace le entrevistador. ¡Sorprendente!