“Eliminar las desigualdades entre hombres y mujeres en el ámbito laboral se traduciría en un aumento del 26% del PIB mundial para el año 2025, una información publicada por el Instituto McKinsey y respaldada por la ONU, el FMI o la OCDE, entre otros organismos internacionales.” Con estas palabras presentaba Jorge Guelbenzu, Director de Infoempleo, el estudio “S=HE ¿Igualdad de Oportunidades? Desarrollo profesional de hombres y mujeres en España”, elaborado por Infoempleo en colaboración con IESE Business School y patrocinado por Gas Natural.

El estudio pretende ser una radiografía de la trayectoria de hombres y mujeres en las empresas y ofrecer una herramienta de análisis de este entorno a partir de tres variables: una  sería el tipo de políticas y prácticas habituales, segunda, los estilos de decisión y liderazgo y la tercera la cultura y valores en la toma de decisiones y dos ámbitos el familiar y el profesional. El resultado son tres posibles escenarios en los que hombres y mujeres desarrollan su trayectoria profesional: satisfactorios, hostiles y excluyentes.

Construir la carrera profesional en el entorno hostil de las empresas

El entorno donde se desarrolla la carrera profesional de una persona es, principalmente, la empresa. Superada la formación donde las mujeres se licencian más y obtienen mejores resultados , llega la hora de construir una trayectoria en el ámbito laboral. A partir de este momento gran parte de las mujeres perciben que se enfrentan a un entorno hostil. El estudio analiza algunas de las causas. Por ejemplo, tanto hombres como mujeres sienten que no se encuentran en un ambiente igualitario. Esto ocurre desde un primer momento, en el proceso de selección, donde no se tiene, en general, un método demasiado estructurado y los criterios de valoración dependen demasiado de cuestiones subjetivas donde el sesgo del seleccionador tiene un gran peso.

Y este sentimiento de inequidad se perpetúa durante toda la carrera. Solo un 29% de los hombres y un 25% de las mujeres consideran que los procesos de promoción y ascenso son justos.

En cuanto a la consabida brecha salarial, un 46% de las mujeres y un 38% de los hombres opinan que entre las retribuciones que cobran unos y otras existen diferencias en detrimento de lo que perciben ellas.

La trayectoria profesional y el entorno familiar

La conciliación también es objeto de valoración en el estudio. Atañe directamente a las oportunidades para avanzar profesionalmente que tienen hombres y mujeres en relación con el tiempo que tienen que dedicar al cuidado de los hijos y otros dependientes. Así pues, un 59% de los hombres y un 49% de las mujeres consideran que viven en entornos satisfactorios y todo ello pese a que las  mujeres se ocupan de un 57% de las tareas que se realizan en casa frente a al 6% que admiten ocuparse los hombres.

El estudio aporta una serie de medidas para mejorar los entornos laborales y familiares con el fin de alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres en el desarrollo de las carreras profesionales.

Auditorías para garantizar la igualdad en los salarios de hombres y mujeres

En este sentido, el Ministerio de Empleo ha llevado una serie de propuestas a la Mesa de Calidad del Empleo que viene reuniéndose desde septiembre para coordinar respuestas de cara a optimizar el mercado de trabajo en colaboración con la patronal y los sindicatos.

El borrador propone la ampliación del artículo 28 del Estatuto de los Trabajadores (ET) que versa sobre la igualdad de salario sin discriminación por razón de sexo.

La propuesta consiste en la implantación de auditorías que examinarán si las empresas de más de 250 trabajadores cumplen con la igualdad salarial entre hombres y mujeres. Mediante un ejercicio de transparencia las empresas sacarían a la luz estos datos y gracias a las auditorías se corregiría los desequilibrios a través de los planes de igualdad. Lo que no aclara este borrador son las sanciones a las que se expondrían las empresas que no cumplieran con la igualdad salarial por lo que los sindicatos creen que se queda más en una declaración de intenciones y no en un exigencia real.

Las mujeres pagan con una doble jornada alcanzar puestos de mayor responsabilidad. Después del tiempo empleado en sus puestos de trabajo deben dedicarse en un tanto por ciento muy elevado a las tareas domésticas ya que el recorrido no se ha hace a la inversa. La mayoría de los hombres no asumen la corresponsabilidad en las tareas del hogar y el cuidado de hijos y dependientes tal y como señala el informe con los datos anteriormente citados.