¿Os acordáis de cuando quedaba todo el verano por delante? Pues se acabó, ya ha llegado el momento. Septiembre está a la vuelta de la esquina y estamos como siempre: con todo el temario por delante. ¿Qué puedes hacer? ¿Cómo estirar el tiempo que te queda? Te ofrecemos algunos consejos para que puedas aprovecharlo al máximo.

  • Dedícale tiempo. Ahora sí que sí. Tu palabra favorita va a ser NO. NO a la piscina hasta que no haya repasado esto. NO a la cañita hasta que termines este esquema. NO al cine de verano hasta que me sepa esta parte. En serio, pégate a la silla y aprovecha el tiempo. Móvil lejos, desactiva el wi-fi del ordenador. Aprovecha todo lo que puedas las horas donde eres más productivo. Conoce tu curva de rendimiento y distribuye el tiempo y la dificultad de la materia en función de lo que hayas observado. Aprovecha los tiempos muertos en el transporte público. Una vez dicho esto, haz descansos cada tanto cuando notes que tu concentración va en disminución.
  • Haz una labor de síntesis. Repasa las notas de clase y reflexiona. Selecciona los temas más importantes y divide el material entre los días que te quedan. Determina los conceptos clave de la asignatura. Puedes ayudarte con el índice de los capítulos y buscando los resúmenes o conclusiones de cada tema. Crúzalo con tus notas de clase y extrae las conclusiones más importantes.
  • Explícaselo a tu madre. Mientras hacéis la comida suéltale el rollo. Es tu madre y te lo va a aguantar. Es una manera de hacer tuyo lo que ya has estudiado y de aprovechar el tiempo mientras atiendes a otras obligaciones. Es también una forma magnífica de que lo que has estudiado quede fijado. Aquello que sabes explicar ha sido asimilado por tu cerebro.
  • Haz mapas mentales. Con esta herramienta serás capaz de relacionar conceptos y te ayudará a rescatar lo que has leído de forma ágil y a repasar cuando se acerquen las horas previas al examen.
  • Asocia lo estudiado a lo que ya conoces. Esta es la forma en la que aprendemos. La adquisición de conocimientos se hace sobre la base de lo que ya sabemos. Relaciona los nuevos conceptos con historias tuyas o cosas que ya sabes.
  • Automotivación. Un poco antes de sentarte a estudiar piensa en el tema que vas a abordar, en cómo lo vas a dividir. Qué aplicación o posibilidades tiene. Qué es lo que más te gusta o encuentras interesante.
  • Utiliza técnicas de lectura rápida. Es un buen momento para empezar a practicar. Poco a poco conseguirás velocidad y aprovecharás el doble.
  • Localiza exámenes de otros años y resuélvelos. Te darán la clave para saber cuáles son los conceptos más importantes de la materia y a qué da importancia el profesor. Céntrate en ellos, ya que no tienes mucho tiempo. Te servirá de training para estructurar el contenido para la prueba.

Y recuerda que estos consejos son una medida de emergencia. Está claro que con una buena planificación y con tiempo los resultados son mucho mejores, pero lo entendemos, es que el verano puede ser tan divertido…