El primer día del año se aprobó la reforma de la Ley de Mutuas que introduce mejoras en prestación por cese de actividad a los trabajadores por cuenta propia. Será más fácil cobrar el paro para los autónomos porque se han simplificando varios trámites.

Cuando un autónomo perdía su negocio, debía cumplir gran cantidad de requisitos para que se le concediera la prestación. El resultado era que un alto porcentaje se quedaba sin ella. Según la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), tres de cada cuatro solicitudes de paro que presentaban los autónomos se denegaban.

Las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social son las que gestionan el paro de los autónomos. Con la nueva reforma, los representantes de los trabajadores por cuenta propia podrán entrar en los órganos de dirección de estas mutuas. Además, podrán ejercer una labor de supervisión de las prestaciones a través de una comisión.

Estas son las principales mejoras que afectan al paro de los autónomos:

  1. La cotización por cese de actividad tiene carácter voluntario. No es obligatorio pagar esta cuota por ser autónomo. Además, se han separado los conceptos de cotización por cese de actividad y el pago por contingencias comunes. Es decir, se elimina el requisito de proteger obligatoriamente las contingencias profesionales a la hora de cobrar la prestación.
  2. El tipo de cotización por cese de actividad a pagar se fijará cada año en la Ley de Presupuestos Generales del Estado. Se aplicará sobre el promedio de bases por las que se ha cotizado en los últimos 12 meses. El tipo no superará el 2,2% y deberá ser inferior al 4%.
  3. Se permite ponerse al corriente de pago para reconocer la ayuda. Para cobrar la prestación se requieren 12 meses seguidos cotizados. Si en el momento de solicitarla falta el pago de alguna cuota, se da la posibilidad de saldar la deuda. El plazo del que dispone el autónomo para pagarla es de 30 días.
  4. La justificación del cese de actividad es más sencilla. Antes había que acreditar un 30% de pérdidas en un año por motivos económicos, técnicos, organizativos o de producción. Ahora este porcentaje se reduce a un 10%. Además, se han flexibilizado los métodos de prueba que se pueden emplear para demostrarlo. Los autónomos que se hayan acogido al régimen de módulos o declaración objetiva al IRPF pueden justificar su situación de cese por causas económicas con su propia documentación profesional.
  5. Se elimina el requisito de tener los contratos registrados. Los trabajadores autónomos económicamente dependientes (TRADES) ya no tendrán que cumplir con este trámite. Bastará con que demuestren que el 75% de sus ingresos dependía del único cliente para el que trabajaban y que han perdido.

Los autónomos que pierden su negocio se encuentran en una situación muy complicada. El paro para los autónomos entró en vigor a finales de 2010. Los requisitos para cobrarlo han sido demasiado rigurosos y los trámites para aceptar las solicitudes eran tan inflexibles que gran parte de las solicitudes se rechazaban. Con la reforma de la Ley de Mutuas iniciada en verano y recientemente aprobada se pretende agilizar el procedimiento.