Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de un pueblo. La cita se atribuye al escritor norteamericano John Earnest Steinbeck. Si bien una biblioteca puede definirse en sentido etimológico como aquél lugar donde se guardan libros, la persona que estudia en ellas sabe que son mucho más que eso: ecosistemas propios, lugares o ambientes que invitan al estudio, que se gobiernan por determinados horarios y rutinas, donde prácticamente viven los estudiantes en época de exámenes y desde luego donde llevan a cabo toda su vida social.

Nada que ver con las bibliotecas originales, mucho más parecidas a un archivo. El concepto de las bibliotecas públicas como centros de estudio comienza prácticamente con las revoluciones francesa y americana, y se hace realidad a mediados del siglo XIX en el mundo anglosajón. Las bibliotecas, tal y como hoy las concebimos, solo surgen cuando se extiende la idea de que todos los seres humanos tienen derecho al libre acceso a la información.

A través de la Plataforma Arquitectura hemos seleccionado algunas grandes obras arquitectónicas. Todas estas bibliotecas se sirven de distintas soluciones (iluminación, distintas alturas ó niveles, muros más o menos voladizos, un tipo de mobiliario específico…) para convertir estos edificios en espacios de tranquilidad que inviten a la lectura, la reflexión y el estudio. Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca, decía Jorge Luis Borges. Y los siguientes ejemplos demuestran que no andaba desencaminado el escritor argentino.

 

Biblioteca en Kanazawa / Coelacanth K&H Architects

Biblioteca de Kanazawa (Japón). Actualmente las bibliotecas en Japón se conciben como espacios que animen a los lectores a permanecer en ellos. Por eso la biblioteca pública de Kanazawa dispone de una sola estancia de 45x45m y 12m de alto abierta hacia el exterior gracias a sus muros perforados. Cuando se construyó se pensó que lo más importante debía ser una sala de lectura que ofreciera a los visitantes un espacio agradable y cómodo para leer.

 

Biblioteca Jose Vasconcelos / Alberto Kalach

Biblioteca José Vasconcelos (México). Ciudad de México es una de las ciudades más grandes, contaminadas y agresivas del mundo. Por eso, con la intención de generar el ambiente de sosiego y tranquilidad necesarios que deben envolver cualquier biblioteca, la Biblioteca José Vasconcelos está rodeada de un gran jardín botánico que se ha convertido en un importante polo de regeneración ecológica urbana.

 

Biblioteca Bangmok, Universidad Myongji / Gansam Architects & Associates

Biblioteca Bangmok (Corea del Sur). El exterior de la biblioteca, ubicada en el campus de la Universidad de Myongji está trazado con delicadas curvas con las que se pretende invitar a los estudiantes a entrar. Una peculiaridad de esta biblioteca es su interior de madera. La madera se relaciona con la naturaleza, igual que el papel ó los libros. Y si bien actualmente su interior es muy cálido y confortable, con el paso el tiempo está previsto que la madera, igual que los libros, envejezca fruto de la acción de la luz que se filtra hasta su interior.

 

Biblioteca Foral de Vizcaya / IMB Arquitectos

Biblioteca Foral de Vizcaya (España). El proyecto arquitectónico de la Biblioteca Foral de Vizcaya combina a través de tres edificios lo antiguo con lo nuevo. Los tres edificios están claramente separados y a cada uno de ellos se le atribuye una de las funciones principales que debe tener una biblioteca: un edificio de piedra para la administración de la misma, un segundo edificio en forma de caja de vidrio para almacenar los libros y el viejo edificio que se ha rediseñado como una gran sala pública abierta para la lectura y la investigación.

 

Biblioteca Municipal Erba / Studio Ortalli

Biblioteca Municipal Erba (Italia). Un gran porche sirve de acceso e invita a la entrada al espacio público de la Biblioteca Erba. Si el recipiente ideal de un libro es siempre una caja de madera, la propia madera se convierte en edificio en esta biblioteca y se utiliza para organizar los libros en los diferentes estantes. Sin embargo el volumen y las paredes interiores son de hormigón porque se entendió que la homogeneidad de este material invitaba a la concentración.

 

Si te ha gustado este artículo recuerda que la semana que viene publicaremos la segunda parte con las otras cinco bibliotecas públicas seleccionadas.