Lo más cotidiano puede llegar a ser original. Esto es lo que consiguen Olga y Nekane con su empresa Mi Mantita. Dos emprendedoras que han logrado convertir las mantas en un objeto personalizado al gusto del usuario, o quizá más bien al gusto de sus padres, porque su negocio nació centrado en los bebés. Ahora han aumentado su catálogo y ya se atreven con mantas para todos los públicos, aunque no olvidan los arrullos o las canastillas.

Para crear productos únicos utilizan diferentes estampados, que personalizan con dibujos y nombres. Para Émil, animales del circo; para arropar a Sofía, una en tonos rosados y para Pablo, un estampado náutico.  “Todo el rato surgen nuevas ideas, no solo fruto de nuestra creatividad, sino también como consecuencia de la interacción con los clientes, a los que les encanta crear sus propios diseños y que nos permiten ver qué necesidades deberíamos cubrir con nuevos productos”, explican estas dos mañosas  de la costura, que han conseguido convertir una afición en un negocio.

La idea surgió de Nekane cuando al nacer su hija empezó a confeccionar prendas para la pequeña, entre ellas una mantita con su nombre, explica Olga. “Dicha mantita tuvo mucho éxito entre la familia y amigos e hizo pensar a Nekane que podría haber gente interesada en comprar un producto como este”, añade.

Una primera manta que fue la semilla de una página en Internet, que permite comprar a cualquier hora y desde cualquier lugar. “La tienda online ofrece muchas ventajas frente a una tienda física. Un negocio online exige menos inversiones, lo que te permite ajustar mejor los márgenes y lanzar un producto con precios más adecuados”, añaden entre las ventajas de este tipo de negocio. En Mi Mantita les gustan las nuevas tecnologías, por lo que también tiene página de Facebook.

Para los emprendedores que tengan una idea les aconsejan que se tomen en serio sus ideas e intenten materializarlas. “El auge del comercio online y las múltiples oportunidades que ofrece la red para la promoción de una empresa, hacen que, para muchas iniciativas, el coste de lanzamiento sea asumible”, señalan. Sin embargo, no olvidan que hay que tener los pies en el suelo. “Eso sí, es prácticamente imposible competir en precios con los grandes negocios, por lo que se hace imprescindible ofrecer siempre algo diferenciador, bien a nivel de producto, bien a nivel de servicio”, apuntan.