Parece que un autónomo nunca se pone malo, siempre está al pie del cañón dispuesto a empezar una nueva jornada aunque no se tenga en pie. En su mente resuena este mantra: “día que no se trabaja, día que no se cobra o cliente que se pierde”. Sin embargo, también cotiza a la Seguridad Social y tiene derecho a cierta cobertura ante una enfermedad. Te contamos los aspectos más importantes sobre la baja laboral para autónomos.

La cobertura de los autónomos

Un asalariado suele destinar más parte de su sueldo a la Seguridad Social que un autónomo. Entre la empresa y él tendrán que pagar lo que corresponda según el sueldo que cobra. Sin embargo, un autónomo puede pagar siempre la misma cuota, la mínima si quiere, aunque cobre más. Estas son las coberturas del autónomo:

  • Cobertura por riesgo de incapacidad temporal. Es obligatoria para todos los autónomos, salvo para algunos casos como los TRADE (económicamente dependientes) o los autónomos en situación de pluriactividad que coticen por otro régimen. Cubre la incapacidad temporal por contingencias comunes, que es más baja que por contingencias profesionales, como veremos más adelante.
  • Cobertura por riesgo de contingencias profesionales. Esta tiene carácter voluntario, salvo algunos grupos como los TRADE o los que se dedican a una actividad de alto riesgo.
  • Cobertura por cese de actividad. También tiene carácter voluntario para todos los autónomos. Es la que cubre el llamado paro de los autónomos.

Pedir la baja o incapacidad temporal

Esta es una decisión que al autónomo le cuesta mucho tomar. Para cobrar la baja, deberá seguir pagando la cuota de autónomos a la Seguridad Social. Además, tendrá que seguir haciendo frente a los gastos que genere su negocio. Ya solo estas dos circunstancias hacen que la cuantía que cobre mensualmente se vea mermada muchas veces hasta el punto de desaparecer.

Si solicita una baja por contingencias comunes, se le exigirá estar al corriente de pago de las cuotas de la Seguridad Social y que haya cotizado 180 días en los últimos 5 años. Sin embargo, si solicita la baja por contingencias profesionales, algo que solo puede hacer si se está pagando esa cobertura, entonces no se exigen estos dos requisitos.

En cuanto al cobro de la baja, tiene una duración máxima de un año que se puede prorrogar seis meses más:

  • Por contingencias comunes. Esto es, por enfermedades comunes, accidentes no laborales o bien porque, aunque sea un accidente laboral, no se está pagando la cobertura por contingencias profesionales. En este caso, la prestación solo se empezará a cobrar desde el cuarto día de baja. La cuantía será del 60% de la base del mes anterior. Si la baja dura más de 20 días, el importe aumentará hasta el 75%.
  • Por contingencias profesionales. Es decir, por accidente o enfermedad derivada de la actividad profesional, siempre y cuando se esté pagando esta cobertura. La cuantía es del 75% de la base de cotización del mes anterior desde el primer día de baja.

Cómo se tramita

Este es el papeleo que tendrás que presentar si quieres solicitar una baja por incapacidad temporal:

  • El documento nacional de identidad.
  • La solicitud de incapacidad temporal, que puedes pedir en el INSS o en la mutua.
  • El parte de baja que te dé el médico.
  • El justificante de pago de las cuotas a la Seguridad Social de los últimos tres meses.
  • La declaración de situación de actividad. Debes especificar si tu actividad se detiene o si alguien le sustituirá durante el periodo de baja. El formulario también te lo facilitará el INSS.

Encontrarás la información oficial sobre el procedimiento en la web de la Seguridad Social.