La Fundación Eugenio Rodríguez Pascual ha abierto una nueva convocatoria de ayudas a la investigación biomédica dirigida a equipos de investigación estables.

Los equipos de investigación deberán estar formados por funcionarios, personal del servicio a las Administraciones Públicas o personal contratado docente e investigador de las universidades, del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) o de otros organismos públicos de investigación (OPIs).

La duración de los proyectos será de un mínimo de un año y un máximo de dos. La dotación económica estará en 30.000 euros por año y el plazo para presentación termina el uno de julio.

La documentación que se tendrá que aportar para completar la solicitud será:

  • Memoria del proyecto
  • Currículum de cada miembro que forma el equipo de la investigación.
  • Una carta firmada por los responsables del equipo investigador donde se acredite la viabilidad del proyecto.
  • Se presentará un informe firmado por el comité de ética del centro en caso de que se utilicen muestras tanto humanas como animales.

Entre las cuestiones que se evaluarán por parte del jurado estarán:

  • La experiencia investigadora del equipo.
  • La calidad del trabajo, incidiendo en la originalidad de la hipótesis y en los objetivos del proyecto.
  • La viabilidad en el tiempo solicitado.

La fundación Eugenio Rodríguez Pascual vela por minimizar la fuga de cerebros en las disciplinas científica y médica. Convoca tanto ayudas como premios de forma anual para apoyar la investigación en medicina y en otras ciencias básicas.

Algunos proyectos que ha financiado esta fundación llevan títulos como el Papel sinaptotrófico de las neurotrofinas, que desarrolló el equipo de investigación del grupo de Fisiología y Plasticidad Neuronal de la Universidad de Sevilla y que se ocupó de demostrar el efecto preventivo de una proteína en el daño neuronal y en concreto en el ELA (esclerosis lateral amiotrófica).

Gracias a iniciativas de este tipo se avanza en la investigación sobre nuestra salud y se atenúan las grandes dificultades con las que se encuentran nuestros científicos para financiar investigaciones que mejoran nuestra calidad de vida y que benefician a toda la sociedad.