Los jóvenes con contrato de formación recibirán un complemento salarial de 430 euros. Esta medida salió a la luz en verano, pero todavía no se conoce cuándo se empezará a aplicar. Según ha confirmado recientemente Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social, será aprobada en los Presupuestos Generales de 2018.

La subvención está especialmente orientada a incentivar la contratación de los jóvenes con menor empleabilidad que están inscritos en el programa de Garantía Juvenil. Esta ayuda se recibiría durante 18 meses si el joven está estudiando y trabajando con un contrato de formación.

La medida nace del pacto ente PP y Ciudadanos y se financiará con fondos europeos. Puede suponer una respuesta a la situación sobre la que alertó Bruselas hace unos meses: el uso generalizado de contratos temporales en España, que cuenta con la segunda tasa de temporalidad más alta de la Unión Europea.

La ministra destacó el importante papel que también puede representar la formación profesional dual para ayudar a los jóvenes a encontrar un empleo afín a sus estudios y mejorar sus expectativas laborales.

Otras ayudas para jóvenes desempleados

Otras medidas que están pendientes de aprobación son una bonificación para las empresas que conviertan contratos de formación en contratos indefinidos. La ayuda podría suponer una rebaja en las cotizaciones de hasta 3.000 euros.

Además, se ha planteado volver a incentivar el contrato relevo. Consistiría en bonificar a la empresa que sustituya el trabajo que realizaba una persona que se ha jubilado parcialmente. Si se contrata para ello a un joven menor de 25 años, podría obtener ventajas sobre las cotizaciones.

En la misma línea, también forma parte de este paquete de medidas la equiparación del contrato de formación con el de prácticas. Las empresas se verían recompensadas al quedar igualados los incentivos y cotizaciones en ambos tipos de contratos.

La polémica que están generando estas bonificaciones

Estas ayudas están principalmente dirigidas a la población que se beneficia del programa de Garantía Juvenil. Desde Europa se destinaron fondos para que España pudiera llevar a cabo este tipo de iniciativas que paliaran la dramática situación de los jóvenes desempleados. Si no se utilizan los fondos asignados a este propósito de una manera eficiente, podrían llegar a caducar.

Por otro lado, se ha señalado que este paquete de medidas está orientado a la bonificación para empresas. En el caso concreto del complemento salarial (que solo se cobraría durante 18 meses), las compañías podrían aprovecharlo para pagar sueldos más bajos. Esto ayudaría a mantener el subempleo, otra de las asignaturas pendientes.