¿Qué es lo primero que a muchas personas que no son autónomas les viene a la cabeza sobre los autónomos? Algo muy positivo: que son sus propios jefes. Pero ¿qué es lo que le viene a la cabeza a muchos autónomos cuando piensan en su situación? Algo bastante negativo: la falta de estabilidad. De hecho, la mayoría de ellos, el 66,1%, lo son por necesidad y preferiría tener un empleo por cuenta ajena, según datos del último Informe Infoempleo Adecco.

En enero de este año había 3.234.373 autónomos, un 1,27% más que el pasado año por las mismas fechas. Es decir, parece que la población que trabaja por cuenta propia aumenta. No es de extrañar, pues son muchos los ánimos que se reciben desde distintas entidades, principalmente relacionadas con la formación, como universidades, centros de formación profesional y también formación no reglada. El emprendimiento se potencia desde el propio currículo educativo. Así pues, a los que se convierten en autónomos por necesidad, hay que sumar un 33,9% que lo hace por convencimiento real.

¿Compensa trabajar por cuenta propia?

Hay un pregunta muy clara que recoge el Informe Infoempleo Adecco: “Desde que trabajas de forma independiente, ¿eres más feliz?”. Y la contestación es también muy contundente: el 64% dice que sí y el 36% que no. Gana el sí por mayoría, pues son varios los aspectos muy positivos de este tipo de situación laboral.

Como ventaja principal, el 53% indica que ser su propio jefe es lo que más les seduce. En segundo lugar quedan aspectos como la elasticidad de los horarios (destacable para el 45,6%), tener mayor libertad (43,38%) o trabajar en lo que les gusta (43,18%). Por sus respuestas se puede inferir que trabajar por cuenta propia es para personas con iniciativa.

Ahora bien, si estás pensando que los autónomos ven atractivo en serlo porque ganan más, puedes ir desechando esta idea. Tan solo 1 de cada 10 autónomos destaca como ventaja esta condición. Probablemente porque muy pocos la experimentan. Si ganar más dinero fuera un aspecto común a la mayoría de trabajadores por cuenta propia, es casi seguro que lo destacarían como la ventaja principal.

La estabilidad, una de las preocupaciones de autónomos

¿Cuál es la parte más negativa?

Por el punto anterior ya puedes adivinar en qué dirección van las pegas de ser autónomos: en los ingresos que perciben, efectivamente. Las cargas sociales y administrativas representan el primer quebradero de cabeza para casi la mitad de los autónomos. Y el 42,5% ve en la alta fiscalidad un obstáculo importante para su empresa. Es decir, las dos primeras fuentes de angustia están relacionadas con la tesorería y, por tanto, con el salario con el que puede contar un autónomo.

Este problema se ve acrecentado si el negocio tiene que terminar cerrando. La Unión Profesional de Trabajadores Autónomos (UPTA) ha denunciado recientemente que de los 6.700 autónomos mayores de 55 años que abandonaron su actividad en 2018, 4.750 no perciben ni un euro de ayuda. Aunque las coberturas sociales no están entre las mayores preocupaciones de los autónomos (pese a que cotizan a la Seguridad Social de sus propios ingresos), cuando tienen que abandonar su iniciativa se quedan en una situación de completo desamparo.

¿Dónde reside la clave del éxito?

No se puede confeccionar una fórmula secreta válida para los más de tres millones de autónomos que pueblan el mercado laboral, pero sí hay ingredientes que acercan a más al éxito de sus propuestas. El Informe Infoempleo Adecco refleja las respuestas a la pregunta de ¿qué crees que es necesario para la creación de una empresa? y estas han sido sus contestaciones:

  • Contar con la experiencia profesional adecuada, fundamental para el 34,55%. Un conocido programa de TV ha mostrado a toda España qué pasa si un profesional competente se adentra en las cocinas de bares y restaurantes montados por gente que no conocía el negocio. Muchas iniciativas fracasan porque no hay profesionales realmente cualificados detrás de ellas que respondan adecuadamente a lo que exige el mercado.
  • Tener una buena idea empresarial, imprescindible para el 24,39%. Los autónomos entran en competencia con pequeñas y grandes empresas, ¿qué pueden aportar ellos de valor? Tener las ideas claras va a ser decisivo para su supervivencia.
  • Disfrutar del suficiente respaldo económico, principal para el 23,17%. La falta de estabilidad es una constante en la vida de una persona que trabaja por cuenta propia, sobre todo en sus inicios. Si consigue esta estabilidad gracias a un importante respaldo económico inicial o en las crisis de su negocio, su iniciativa tendrá muchas más posibilidades de éxito.
  • Cursar la formación adecuada, decisivo para el 17,89%. Cuando uno es autónomo, la falta de conocimientos se paga, es decir, hace que su negocio sea menos rentable. Esto se puede aplicar desde a contenidos técnicos y tecnológicos actualizados hasta cuestiones relacionadas con la gestión, administración y tesorería, normativas o destrezas comerciales, entre otras áreas. Para una persona que trabaja por cuenta propia, la formación continuada en todas las áreas que afectan a su negocio es necesaria.