Las mujeres trabajarán gratis desde primeros de noviembre del 2018 hasta el final del año. O, dicho de otra forma, la brecha salarial entre hombres y mujeres, es decir, la diferencia de sueldos entre ambos, es de un 14,9%, conforme a los datos que facilita Eurostat, la agencia estadística europea. Europa se propone acabar con esta discriminación apoyando la creación de auditorías específicas.

Auditorías salariales a empresas de más de 250 trabajadores

En marzo del 2014 la Comisión Europea elaboró un escrito con una serie de recomendaciones para acabar con esta discriminación laboral que afecta a algo más del 50% de la población. Se instó a que los Estados miembro elaboraran leyes para favorecer la transparencia salarial. El objetivo era poner de manifiesto esta desigualdad a través de medidas como la publicación de los salarios de los empleados y las empleadas, dato que permanece oculto debido el carácter privado de esta información en las compañías.

En algunos países comienzan el año con nuevas leyes que pretenden garantizan la igualdad salarial entre hombres y mujeres. En Islandia desde el uno de enero de este año las empresas de más de 25 trabajadores están obligadas a obtener un certificado que avale el cumplimiento de la ley en materia de igualdad laboral. Aquellas empresas que no dispongan de ello serán multadas.

En España, desde el Ministerio de Empleo y Seguridad Social se asegura que a lo largo del 2018 se aprobarán las auditorías salariales a empresas de más de 250 trabajadores. Los empleadores estarán obligados a presentar a los trabajadores y sus representantes información de los salarios diferenciada por géneros de sus puestos de trabajo. Desde los sindicatos se señala que la falta de sanciones en caso de incumplimiento con estas medidas fijadas en los planes de igualdad hace que la disposición carezca de fuerza necesaria para modificar estas situaciones. Además, que una ley apuntara solo a empresas de más de 250 trabajadores dejaría fuera de supervisión al 90% de las compañías españolas formadas, en su inmensa mayoría, por menos de 10 trabajadores.

Visibilizar la desigualdad salarial entre hombres y mujeres

¿Por qué las mujeres cobran menos?

Las razones por las que las mujeres ganan menos dinero son múltiples. Son las que mayoritariamente tienen jornadas parciales, los sectores en los que trabajan están peor remunerados, en los cargos mejor retribuidos, de mayor responsabilidad, tienen escasa representación, se invisibiliza económicamente el trabajo que realizan de cuidados y por último, simplemente cobran menos en puestos similares por el hecho de ser mujeres como se ha demostrado en los juzgados en numerosas ocasiones.

Pero para demostrar esta discriminación no es suficiente con hacer una comparativa de los salarios base de los empleados y empleadas. La diferencia suele encontrarse en el salario variable, los pluses, los complementos, la productividad ya que los parámetros para medirla se ajustan más a las características de los empleos masculinos que a los de las mujeres: posibilidad de viajar, dedicar más tiempo durante la jornada a labores de promoción, que no se sufra ninguna penalización por la paternidad. En este sentido, desde algunos grupos en el Congreso se pide la equiparación de los permisos obligatorios de maternidad y paternidad para que la crianza no suponga una menoscabo en las carreras profesionales de las mujeres.

Aunque, gracias a las reivindicaciones de las mujeres, la situación está cambiando, la creencia de que el sueldo que cobra la mujer es una aportación complementaria al salario principal, que es el del hombre dentro de la unidad familiar, todavía permanece. En la mayoría de los casos los hombres pueden continuar progresando laboralmente porque las mujeres renuncian a hacerlo para dedicarse al cuidado de los hijos. Sus carreras profesionales se estancan y las probabilidades de promoción son desiguales como se indica en el informe S=HE: ¿Igualdad de oportunidades? Desarrollo profesional de hombres y mujeres en España.

En el mundo, la brecha salarial se ensancha hasta el 23% de media. Esta diferencia se agrava con cada hijo. Se estima que las mujeres pierden un 4% del salario con cada nacimiento mientras que los ingresos del padre se incrementan en un 6%.