Europa contempla la tasa en consumo de alcohol per cápita más alto del mundo, según la European Workplace and Alcohol (EWA). El consumo continuado de una sustancia puede suponer una adicción a la misma, esto es, una enfermedad a la vez física y emocional, según  define la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por esta razón, es recomendable que las empresas incluyan medidas para prevenir y atender este tipo de enfermedad dentro de sus políticas de prevención de riesgos para la salud.

Un  3% de las ausencias al trabajo están relacionadas con el consumo de alcohol

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que entre un 15 % y un 30 % de los accidentes de trabajo están relacionados con la ingesta de alcohol, causándose lesiones o produciéndoselas a otros. La tasa de accidentes aumenta de dos a tres veces. Estudios de la misma organización señalan que un tercio de los accidentes laborales mortales están relacionados con el consumo de sustancias.

En España, la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) indica que un 3 % de las ausencias al trabajo tienen como causa haber ingerido alcohol.

Además del alcohol, se ha detectado la presencia de otras drogas en el ámbito laboral. Por ejemplo, el cannabis es la sustancia ilegal que más se consume. Un 7% de la población laboral la había consumido en el último mes. Tras el cannabis la cocaína. Un 2% de las personas que trabajan la habían consumido en los últimos 30 días.

Pero hay otras adicciones que también afectan a la población en el ámbito laboral. Y algunas no tienen que ver con el consumo de sustancias. Es el caso, por ejemplo, de la adicción al trabajo. Estudios en el  2004 señalaron que esta adicción afecta a un  11,3 % de los trabajadores en España. El problema es que se trata de una adicción socialmente bien considerada por lo que las consecuencias perniciosas tardan en detectarse.

La vigilancia de la salud en las empresas

Mediante la vigilancia de la salud en el trabajo se podrá prevenir y controlar los riesgos derivados del consumo de sustancias que alteren el nivel de conciencia.

Para aplicar estas medidas se deberán tener en cuenta que deben estar orientadas a detectar los riesgos específicos del puesto que se quiere controlar.

Estas medidas deben ser voluntarias y estar consensuadas con la representación de los trabajadores, aunque si se contempla en alguna disposición legal por tratarse de alguna tarea de riesgo o peligrosidad especial, no sería requisito imprescindible.

Debe suponer la menor molestia a la persona y ser proporcionales al riesgo que conlleva el puesto de trabajo. Por supuesto, deben quedar en completa confidencialidad y no podrá utilizarse para discriminar al empleado.

Adicciones en el trabajo

Buenas prácticas en los centros de trabajo

Debido a las graves consecuencias que el abuso de sustancias puede tener en la salud de las personas y que afecta, sin duda, a su desempeño como trabajadores implementar buenas prácticas en relación a este problema en las empresas es fundamental. Además existen numerosos estudios que concluyen que los costes perjudiciales derivados del uso de sustancias son mayores que la implantación de un protocolo de actuación.

Para ello acudimos a la información que facilita el estudio El alcohol y otras drogas en el ámbito laboral, elaborado por la aseguradora de salud Asepeyo en colaboración con GRUPATRA.

En primer lugar, para la implantación de un programa se debe abordar la sensibilización y formación sobre las adicciones mediante políticas preventivas y a través de la creación de una cultura y unas prácticas laborales saludables.

Es necesario elaborar un programa por escrito con protocolos de actuación en caso de tener que intervenir. Este programa debe estar consensuado por parte tanto de los representantes de los trabajadores como de la empresa y debe existir un compromiso tanto de cumplimiento como de confidencialidad.

El objetivo no es perseguir sino mejorar la salud y garantizar ayuda. Es recomendable que se utilice una comunicación en positivo evitando el tono o carácter sancionador.

El programa debe contemplar tanto la prevención como el apoyo (asistencia) como en la reinserción (rehabilitación) del trabajador que lo necesite. Una de las características que debe cumplir un programa de este tipo es que debe ser transversal, es decir, aplicarse a todos los departamentos y categorías.

Recursos ante un problema de adicción

Existen una serie de factores de riesgo que pueden desencadenar el consumo abusivo de sustancias como el alcohol. Como por ejemplo, las cargas excesivas o escasas de trabajo, tareas rutinarias y monótonas, jornadas prolongadas, turnos de trabajo inadecuados, largas ausencias fuera de casa, compañeros consumidores, malas relaciones con los compañeros, subordinados y jefes, excesiva competitividad o demasiadas responsabilidades.

En caso de que te encuentres en una situación que reconozcas como de adicción puedes acudir a la red de atención para esta enfermedad a través de entidades tanto públicas como privadas.

Los recursos se proporcionan en tres niveles.

En el primer nivel se ofrecerá una atención inicial básica que derivará hacia una atención  más especializada en caso de que sea necesario.

En el segundo nivel se trata específicamente cada caso y se aplican, mediante equipos multidisciplinares, programas individualizados.

En el tercer nivel se trata de unidades altamente especializadas en unidades de desintoxicación hospitalaria. También en este nivel se tiene acceso a la información sobre comunidades terapéuticas que ofrecen tanto tratamiento integral como residencia.

En este enlace puedes acceder a los recursos públicos:

http://www.pnsd.mscbs.gob.es/profesionales/atencionIntegral/red/home.htm

En este tienes información sobre organizaciones que se dedican a tratar este específicamente este problema:

http://www.pnsd.mscbs.gob.es/enlaces/ordengeografico/lugares/ordengeo_Espana.htm