El trabajo es una parte fundamental en la vida de cualquier persona. Estar feliz con lo que haces influye en tu estado de ánimo y por tanto, en tu rendimiento y en los resultados de trabajo. Si estás descontento en el entorno laboral esto también afecta a tu ámbito privado, por lo que está en tus manos decidir lo que más te conviene para tu bienestar personal y profesional.

Según una encuesta laboral del Informe Infoempleo Adecco 2018, un 46,55% de los encuestados no se sienten motivados en su trabajo. Entre las razones que más valoran a la hora de decidirse o no por un cambio de empleo, un 59,32% consideran el salario como el aspecto más importante, un 49,01% las oportunidades de desarrollo profesional, y para un 45,18% es fundamental poder conciliar la vida profesional con la personal.

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Por qué debes cambiar de trabajo

Para saber si te gusta tu trabajo, lo primero que tienes que hacer es una balanza con las cosas a favor (por las que te quedarías en ese puesto) y en contra (las que te indican que debes cambiar de empleo), para así valorar después los aspectos que te indican que tienes que cambiar de empleo. Pero para hacer esta balanza primero debes hacerte una serie de preguntas y responderlas con honestidad:

1. ¿Me motiva lo que hago?

Lo primero que tienes que hacer para decidir si cambiar o no de empleo es preguntarte a ti mismo cómo sueles ir a trabajar; motivado o con una actitud negativa pensando en lo que tienes que hacer. Es muy importante valorar si tu trabajo hace que te crees retos y expectativas de futuro o si, por el contrario, te aburre y hace que no tengas ningún interés por lo que haces, por aprender o por seguir creciendo profesionalmente. Si es así, no dudes en cambiar de empleo.

2. ¿Me imagino trabajando aquí en un futuro?

Una pregunta importante es si a largo plazo te imaginas trabajando en ese puesto de trabajo. Sin embargo, para responder a esta pregunta antes debes plantearte otras: ¿Tengo posibilidades de crecer profesionalmente? ¿Estoy igual de contento que cuando empecé? ¿Era lo que me esperaba? Si a todas estas preguntas te sale una respuesta negativa, no lo dudes, es el momento de plantearte un cambio.

3. ¿Tengo buen ambiente de trabajo?

El ambiente laboral es uno de los aspectos más importantes a la hora de estar feliz en un trabajo. Si tienes conflictos diarios con tu equipo de trabajo, si eres incompatible con tu jefe, si estás tenso y te sientes siempre cuestionado por el resto, si tu entorno laboral no favorece a tu rendimiento… son algunos aspectos que te indican que debes empezar a buscar otro trabajo.

4. ¿Me siento valorado? 

A todo el mundo le gusta sentirse valorado, tanto personal como profesionalmente. Esto afecta no solo al estado de ánimo, sino también al rendimiento. Sentir que haces bien tu trabajo hace que tengas ganas de crecer profesionalmente, y por lo tanto que te esfuerces más para lograr tus retos y alcanzar tus expectativas de futuro.

5. ¿Las condiciones de trabajo se ajustan a mi forma de vida?

¿El salario me permite vivir como me gustaría? ¿El horario de trabajo se ajusta a mis necesidades? Es fundamental que las condiciones laborales encajen con tu forma de vida; si tienes que recoger a tus hijos al colegio, si tienes que mantener una casa y el salario no te lo permite, si el transporte te sale demasiado caro…  son aspectos que debes tener en cuenta a la hora de cambiar de empleo.

Pocas personas llegan a encontrar un trabajo ideal y que cumpla todas sus expectativas. Sin embargo, estos cinco aspectos son fundamentales si quieres estar contento con tu trabajo. Por eso, es muy importante que respondas con sinceridad a estas preguntas para valorar si debes cambiar o no de empleo.