Queremos controlarlo todo pero no siempre podemos. Cuando estás buscando trabajo, es muy importante no bajar la guardia con la imagen que se proyecta. Antiguamente era fácil, no había redes sociales, ni correos masivos, ni telellamadas, el teléfono solo era fijo… Hoy en día son varios frentes los que no debemos descuidar. Vale, las comunicaciones son más fluidas, se puede llegar a mucha más gente, pero hay que estar muy atento. Estos despistes a la hora de buscar trabajo no pasaban en el siglo XX…

Cometer una falta de ortografía imperdonable

El corrector ortográfico automático ha llegado a salvar vidas. Seguro que puede también mejorar tu reputación. Si te has acostumbrado a desactivarlo, o a emplear texto predictivo, o precisamente a no usarlo, o mejor, siempre y en cualquier caso, relee tus comunicaciones.

Puedes llegar a cometer fallos muy desagradables. ¿Sabes que la u y la i están al lado en el teclado? No pocos se han equivocado al despedirse con “un salido”. Y como esta hay mil y una situaciones desagradables que podrían haberse evitado solo con revisar lo que has escrito.

Errores en entrevista de trabajo

Perder los papeles en redes sociales

Demos un repaso a lo que no debes hacer en redes sociales si quieres encontrar empleo. Primero vamos con lo típico: si publicas fotos del último día que estuviste de fiesta, no lo hagas con el perfil completamente público, y que la foto de perfil no sea la que te hiciste en un garito a las 3 de la mañana, por ejemplo.

Después, ten en cuenta algo importante: no mientas; toda la credibilidad que hayas ganado se vendrá abajo en público. Un último consejo, no te metas en discusiones desagradables en tus conversaciones. Los reclutadores pueden entrar en cualquier momento a tus perfiles y no van a entretenerse en buscar qué te animó a decir tantas groserías juntas.

No cuidar el escenario en una entrevista en Skype

No vamos a decir que te hagas la cama todos los días y que tengas recogida la casa por si vienen invitados. Esos consejos los dejamos para tu familia. Pero debes ser muy consciente de que si has de cuidar siempre el escenario de llamada cuando contactan contigo por Skype, ¡cuánto menos para una entrevista de trabajo!

Lo mejor es que hagas una prueba de lo que recoge la cámara. Conéctate, haz un pantallazo y observa cada detalle de la imagen. Es cierto que ningún reclutador va a detenerse en mirar lo que tienes detrás, pero quizá les destaque algo de manera involuntaria. Trata de que el contexto sea lo más aséptico posible.

Confundirse de e-mail al mandar un CV con carta de presentación

Este error es muy habitual cuando se está en plena campaña de búsqueda de empleo. Una carta de presentación (o una de motivación) suele estar muy personalizada hacia la empresa y el puesto al que optas. En cada candidatura puede te puede interesar destacar más unos aspectos que otros.

No queda nada bien haber sido muy entusiasta y decisivo con una variante de tu perfil y que la misma persona reciba otra carta con idéntico tono de seguridad, pero que pondere otras cualidades distintas, aunque sean complementarias. Revisa de una manera metódica el nombre que pones al inicio en el saludo (tampoco queda muy allá llamar a una persona con otro nombre) y, sobre todo, el e-mail del destinatario.

De vacaciones cuando has dicho que tienes disponibilidad inmediata

En fechas como el verano, en la que muchos están buscando empleo de rápida contratación, esta es una situación muy típica. No tienes compromiso y te has podido ir unos días de vacaciones a la espera de que te llamen. Retratas tu vida en imágenes, que publicas puntualmente en tus perfiles, y compaginas como puedes la búsqueda de empleo.

Ten en cuenta que si resides normalmente, por ejemplo, en el interior de la Península y publicas a las 12 de la mañana un selfie en el chiringuito de la playa, el reclutador que entre a echar un vistazo a tus redes no se va a creer del todo lo de “disponibilidad inmediata”.