Se calcula que más del 20% de la población trabajadora mundial presenta adicción al trabajo o son workalcoholics, una enfermedad considerada como tal desde los 80. Si se pensaba que principalmente afectaba sólo a hombres, hoy se sabe que afecta por igual a hombres y mujeres. Pero no sólo los “adictos al trabajo” son incapaces de desconectar del trabajo en vacaciones. Según los últimos estudios, más de un tercio de los trabajadores y ¡también de los estudiantes! reconocen que piensan en el trabajo o los estudios durante sus vacaciones. Y lo más peligroso es que esa estadística no para de crecer en los últimos años. Por otro lado, si hasta hace poco la media de días que se necesitaban para “empezar a desconectar” no llegaba a la semana, cada vez son más las personas que necesitan entre una semana y quince días para empezar a hacerlo.

Por esta razón y dadas las fechas en las que nos encontramos, te presentamos a continuación una serie de consejos para conseguir desconectar estas próximas vacaciones. La mayor parte de ellos están extraídos del catálogo que ha publicado la Universidad A Distancia de Madrid.

1.- Mentalízate. Recuerda que nadie es imprescindible en el trabajo y que lo que tú haces lo pueden hacer igual de bien otros compañeros.

2.- Es importante que tu último día de trabajo sea tranquilo y que no te dejes trabajo pendiente antes de salir de vacaciones. Pero sé consciente de que si no llegas ese día a todo bastará con que dejes resuelto simplemente los asuntos más importantes.

3.- También es fundamental que los cambios sean graduales. Cualquier cambio brusco, sea del tipo que sea, aumenta el estrés y la ansiedad. Tómate por ejemplo unos días para guardar el ordenador. Tampoco pasa nada por revisar el correo electrónico. Pero en el ordenador una vez al día y no cada cinco minutos en el móvil.

4.- Utiliza el móvil, claro que sí, pero dosifica su uso. Aunque lo ideal sería olvidarse del teléfono por completo, lo cierto es que para muchas personas la incertidumbre por no recibir noticias, lo que se conoce como Síndrome del Ejecutivo, les genera incluso mayor ansiedad. Puedes empezar por apagarlo a las horas de las comidas. Y prueba después a dejártelo en casa o en el apartamento cuando bajes a la playa ó a la piscina, cuando salgas a pasear. La prueba de fuego, finalmente, será si consigues apagarlo dos horas antes de irte a dormir y no encenderlo hasta una hora después de haberte levantado y desayunado.

5.- Cuelga el cartel de ‘Cerrado por vacaciones’ en el correo electrónico y las redes sociales. Pero es importante, ¡avísalo realmente! Que no sientas que estás defraudando a alguien por irte sin avisar. La desintoxicación social es seguramente una de las cosas más difíciles de conseguir. Tuitea menos y postea también menos en facebook. ¡Deja algo para la vuelta! Programa un correo automático de “Fuera de la Oficina” con la persona de contacto a la que puede dirigirse el remitente si tú no estás. Y escribe alguna postal. Seguro que entre tanto mail ya no recuerdas cómo hacerlo.

6.- Organiza actividades para tu día a día pero que tu agenda no sea agotadora. El planificar las actividades te puede servir para tener la cabeza ocupada pero no se trata de imponerte obligaciones o cambiar los compromisos habituales por otros distintos que te supongan el mismo esfuerzo.

7.- Incluye la práctica al aire libre de actividades físicas en tua agenda siempre que sea posible. Si todos los expertos coinciden en señalar que 40 minutos al día de ejercicio físico son beneficios para la salud… ¡por algo será!

8.- Aficiónate a juegos mentales o de ingenio; reserva algún hueco para juegos de mesa con amigos.

9.- Pásate en general a lo analógico. Aunque sólo sea para evitar tentaciones aprovecha las vacaciones para leer el periódico o los libros de papel.

10.- Cuida la alimentación pero date algunos placeres gastronómicos, reducirás la ansiedad.

11.- Practica la respiración profunda. Algo tan simple como dedicar cinco minutos diarios a esta práctica puede cambiar por completo tu estado de ánimo.

12.- Descansa lo suficiente por la noche. Sin duda alguna dormir el tiempo adecuado incide directamente en nuestro humor y actitud. Aprovecha las vacaciones para dormir al menos ocho horas y al menos un día a la semana no pongas el despertador. Los expertos también recomiendan 30 minutos de siesta diarios.

Recuerda, el estrés y la ansiedad son en la actualidad dos de los mayores problemas de salud que pueden afectar directamente a nuestra productividad ya sea en el trabajo o en el estudio. Las preocupaciones habituales del trabajo, la tensión de los estudios, los problemas en la casa ó con la familia, o simplemente la incertidumbre relacionada con la economía doméstica llegan a desbordar y saturar a muchas personas. Hasta tal punto que cada vez son más las personas que debido a esa tensión acumulada son incapaces de desconectar y descansar durante las vacaciones. Y claro, si una persona no recarga pilas periódicamente difícilmente podrán rendir después al 100% de sus posibilidades.

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Imagen: Boy at Work (Flickr) con licencia CC de Giorgio Montersino.