El ritmo de vida y los trabajos actuales no permiten tener como antiguamente un mes entero de vacaciones. También en eso parece que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. En cualquier caso, todos los expertos coinciden en afirmar que es necesario coger vacaciones (¡y desconectar del trabajo!) como mínimo entre siete y diez días para recargar, como se dice coloquialmente, las pilas. Sea cual sea tu ocupación.

La mitad de los ejecutivos españoles consultan su correo electrónico al menos una vez al día y se reconocen incapaces de desconectar durante las vacaciones según un informe recientemente presentado. Comparados con sus homólogos europeos, los españoles nos encontramos en el término medio. Al mismo nivel prácticamente que los directivos franceses. Los ejecutivos alemanes y suizos en cambio son los que más fácil lo tienen para olvidarse del trabajo en vacaciones: seis de cada diez consiguen hacerlo. En el otro extremo se sitúan los italianos. Menos de la mitad, cuatro de cada diez, pueden desconectar realmente.

Las personas activas o aquellos que tienen trabajos más estresantes tienen por regla general más problemas para alejarse de sus quehaceres laborales. Desde la Asociación Española de Psiquiatría Privada se ha insistido recientemente en la importancia de alejarse de las rutinas. Más importante que descansar físicamente, es descansar mentalmente.

Hemos recuperado del blog de Avanza en tu Carrera los siguientes consejos para desconectar realmente en vacaciones que resumimos a continuación:

    1. Mentalízate antes de empezar las vacaciones de que nadie es imprescindible.
    2. Deja resueltos los asuntos más importantes antes de marcharte de vacaciones.
    3. No cambies bruscamente las rutinas porque eso te generará más estrés y ansiedad.
    4. Dosifica el uso del ordenador y el móvil; apaga por ejemplo el móvil a la hora de las comidas o un par de horas antes de acostarte, y gradualmente date un poco más de tiempo aislado.
    5. Cuelga un cartel de ‘cerrado por vacaciones’ en el correo electrónico y las redes sociales para que no te invada ningún sentimiento de culpa por defraudar a alguien que pueda esperar una contestación por tu parte.
    6. Adapta las vacaciones a tu personalidad: si eres una persona activa no tiene sentido que te plantees unas vacaciones de playa y hamaca, simplemente ocupa tu agenda con ciertas actividades que no puedes hacer durante el resto del año.
    7. Sobre todo si pasas tiempo delante de un ordenador, cambia algunos hábitos ‘digitales’ por otros ‘analógicos’: lee un libro, prensa impresa, resuelve crucigramas y olvida las apps.
    8. Practica como mínimo 40 minutos de ejercicio físico al día… ¡al aire libre!
    9. Cuida la alimentación pero date algunos placeres gastronómicos para reducir la ansiedad y porque te lo mereces.
    10. Aprovecha para dormir al menos ocho horas sobre todo los primeros días y disfruta de siestas de treinta minutos.

Por cierto, si eres autónomo, hace unos días te dejamos también una serie de consejos sobre cómo planificar tus vacaciones.

Recuerda, más de la mitad de los empleados europeos padece estrés laboral. Y el 61% de los trabajadores españoles tienen peor salud por culpa de la ansiedad. Y todo ello junto a la incertidumbre que genera la economía doméstica ó los propios problemas familiares ahora que pasamos más tiempo en casa se puede traducir en un año muy poco productivo.

Por último, recuerda que si te encuentras en paro, el verano es una época propicia para buscar trabajo.